En caso de derrumbe dentro de una mina, aparte de un milagro, existe una esperanza, una luz al final del túnel, para que los trabajadores puedan sobrevivir en lo que llegan a su rescate.
Los refugios mineros, que desde hace 20 años son obligatorios en nuestro país dentro de las minas activas, son esa alternativa que hace la diferencia entre la vida y la muerte en caso de una emergencia subterránea.
Estos son obligatorios en los puntos de extracción activos del país desde la tragedia de Pasta de Conchos en 2006, que dejó 45 muertos.
En entrevista con MILENIO, el secretario general del Sindicato Minero Metalúrgico FRENTE, Carlos Pavón, reconoció que no todas las empresas cumplen con este mandato legal, lo que deja en la incertidumbre a miles de trabajadores.
Agregó que dentro de su agrupación gremial se capacita de manera constante a los mineros para responder de manera oportuna y eficaz en casos de emergencia y así garantizar la vida de los afectados.
“Desde la representación trabajadora tenemos una comisión de seguridad que es la que se encarga de supervisar y exigir a las empresas la instalación de refugios mineros, además de que existan cuadrillas de rescate en los al rededores de que serían los primeros respondieses en caso de una tragedia”, dijo.
En ese sentido, reconoció que no todas las empresas cumplen con esta demanda de seguridad, mientras que desde la propia Secretaría del Trabajo y Previsión Social tampoco se obliga al cumplimiento de la ley, reduciendo la esperanza de vida de los trabajadores siniestrados.
“La secretaría a veces, nosotros nos revisan, pero para ir a multar. Entonces, no es nomás dinero, es ver que se cumplan con los protocolos que tengan las minas. Ahorita en la actualidad sabemos lo que lo que debemos de tener y a veces por falta de conocimiento de los compañeros que entran por la necesidad de ir a trabajar al lugar donde sea posible, ignoran esto, pero yo creo que se debe hacer una difusión de estos protocolos mínimos de seguridad que existen”, detalló.
La luz al final del túnel
Pavón detalló que los refugios mineros constan de tanques de oxígeno, baño y alimentos preparados, liofilizados, deshidratados o termoestabilizados, como los que consumen los astronautas en sus misiones espaciales.
Lo anterior podría garantizar la vida de una cuadrilla de trabajadores de entre 10 y 15 personas hasta por una semana, en lo que en el exterior avanzan con su rescate.
Explicó que incluso hay unos tan avanzados que generan su propio oxígeno. Aunque también reconoció que existen otros “hechizos” que apenas tienen unas botellas de agua, un tanque y snacks, que son instalados solo para burlar la ley.
“En nuestros refugios mineros tienen agua, se genera oxígeno para cualquier cosa. En las minas de Peñoles y Fresnillo, hay alimentos que les dan a los a los astronautas y hasta baño”, afirmó.
Aunque no existe un mandato sobre la distancia que debe existir entre los mismos, pues varían los metros de excavación y extracción de minerales, indicó que lo ideal es que sea entre 200 y 300 metros.
“Los compañeros afectados pueden sobrevivir varios días ahí, depende cuántos sean y el abastecimiento de alimentos, puede ser hasta una semana. Hay otros refugios mineros más avanzados que tienen cortapozos conectados a cierto nivel para que puedan salir rápidamente”, detalló.
El representante de los trabajadores mineros, lamentó que otros líderes gremiales no exijan a las empresas contratistas esta norma legal que beneficia a su base.
¨Las autoridades deben hacer constantes, la secretaría del Trabajo, para inspeccionar estas cuestiones de seguridad y checar qué empresas tienen refugios y cómo los tienen, porque hay muchos hechizos que no cumplen con lo mínimo para garantizar la vida de los compañeros”, dijo.
Tecnología alemana
Una de las empresas que se dedica a la construcción de estos refugios mineros es la alemana Dräger, que desde hace 130 años se dedica a la fabricación de productos tecnológicos para la seguridad.
De acuerdo con su sitio web, pueden adaptar estas cámaras de seguridad para los mineros de acuerdo a las necesidades de la empresa y del punto de excavación.
“Dräger cuenta con más de un siglo de experiencia en el desarrollo de sistemas de protección y rescate para la minería y la construcción de túneles. Durante este tiempo, hemos mejorado continuamente la tecnología que proporcionamos para proteger las vidas de los obreros de la construcción de túneles y hemos alcanzado un alto estándar técnico. Este nivel se ha puesto a prueba en numerosas ocasiones en túneles de todo el mundo”, detalla.
Sus refugios se pueden instalar en cualquier punto de la mina y su diseño cuenta con túneles de escape rápido.
“En general, puede considerarse cualquier lugar que tenga una superficie firme y estable. Sin embargo, no deben existir focos de incendio en los alrededores. Puesto que el diseño de la cámara es variable, puede adaptarse a la configuración de la mina: por ejemplo, una cámara semicircular para adaptarse a una pendiente. Es bastante improbable que se necesite una cimentación adicional. La posición exacta de la cámara está definida por el plan de respuesta ante emergencias de la mina. Las cámaras de escape móviles pueden acompañar al frente de excavación de la mina”, explican.
En su video explicativo se aprecia que sus cámaras cuentan con instalación eléctrica, unidad de aire acondicionado y sistema de suministro de aire.
En condiciones normales de funcionamiento, tiene una vida útil de mínimo diez años y durante ese tiempo se da mantenimiento a los subsistemas o componentes tales como baterías y botellas de aire comprimido.
Asimismo, explican que su durabilidad depende de varios factores, como “la atmósfera o el entorno subterráneo, el número de desplazamientos, el efecto de la corrosión por agua o sales”.
HCM