Tener internet puede resolver tareas que hoy parecen básicas, pero ¿Qué ocurre con quienes no cuentan con una conexión? La diferencia no solo está en poder navegar: también puede determinar el acceso a educación, trabajo, servicios e información.
En México, 83.1 por ciento de la población utiliza internet, de acuerdo con datos de la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares 2024 retomados por la Revista del Consumidor de septiembre de 2026. Sin embargo, el porcentaje cambia cuando se observa dónde viven las personas: en las zonas rurales llega a 68.5 por ciento.
¿Para qué sirve la conectividad digital?
La conectividad digital permite realizar actividades que van mucho más allá de revisar redes sociales o ver contenido en línea. Contar con acceso a internet puede facilitar distintas tareas de la vida diaria, entre ellas:
- Educación: consultar información, utilizar plataformas educativas, tomar cursos y acceder a materiales de aprendizaje.
- Trabajo: buscar empleo, mantener comunicación laboral y realizar actividades que requieren una conexión.
- Servicios y trámites: consultar información y utilizar servicios que instituciones públicas y privadas ofrecen por internet.
- Comunicación: mantener contacto con familiares, amigos, comunidades y otras personas sin importar la distancia.
- Información: acceder a noticias, contenidos educativos y herramientas para resolver necesidades cotidianas.
- Economía: realizar compras, utilizar servicios financieros y desarrollar actividades comerciales mediante plataformas digitales.
Por ello, la conectividad puede convertirse en una herramienta que amplía las opciones disponibles para una persona, especialmente cuando buena parte de los servicios y actividades cotidianas ya tienen una versión digital.
La conexión todavía depende del lugar donde vives
La diferencia entre las zonas urbanas y rurales muestra uno de los principales retos de la conectividad en México. Mientras el uso de internet alcanza 86.9 por ciento en localidades urbanas, en las rurales se queda en 68.5 por ciento.
Esto significa que todavía existe una brecha digital relacionada con la infraestructura disponible en cada territorio. Para quienes viven en comunidades con menor cobertura, acceder a internet puede ser más complicado y, con ello, también aprovechar algunas de las oportunidades que ofrece el entorno digital.
La Revista del Consumidor destaca precisamente la importancia de ampliar la conectividad hacia localidades donde el servicio ha sido inexistente o insuficiente.
¿Qué son los operadores de proximidad?
Una de las alternativas para llevar internet a estas comunidades son los operadores de proximidad, pequeños proveedores de telecomunicaciones que ofrecen sus servicios en localidades donde la conectividad puede ser limitada.
El material de Profeco explica que estos operadores fueron incorporados al marco jurídico mexicano mediante la reforma de la Ley en Materia de Telecomunicaciones y Radiodifusión de julio de 2025.
También señala la existencia de la Estrategia Nacional de Pequeños Operadores, impulsada por el Organismo Promotor de Inversiones en Telecomunicaciones, con acciones para fortalecer a estos proveedores en aspectos técnicos, financieros y regulatorios.
Así, hablar de conectividad digital no es solamente hablar de tener una señal de internet. También implica preguntarse quién puede acceder a ella, desde dónde y qué oportunidades puede aprovechar cuando finalmente logra estar conectado.
JCM