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  • Don Jesús tiene más de 5 mil estampillas y busca un museo para salvarlas del olvido: "No quiero que terminen en un cajón"

  • Quiere que los laguneros, especialmente los niños y jóvenes, descubran cómo se comunicaba el mundo antes de la llegada del internet.
Don Jesús ha dedicado gran parte de su vida a la compra, clasificación, estudio y conservación de estas joyas de la filatelia. | Foto: Lucero Sánchez
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En una era donde las cartas de amor, las noticias lejanas y los abrazos de papel han sido reemplazados por el sonido seco de una notificación de WhatsApp o el parpadeo de una pantalla LED, todavía existen hombres que custodian el tiempo en pequeños rectángulos de papel dentado.

Don Jesús José Flores forma parte de esa estirpe en peligro de extinción: la de los románticos que entienden que un timbre postal no es sólo un comprobante de pago para enviar un paquete, sino un pedazo de historia viva, una obra de arte diminuta y una ventana al mundo.

Tras más de tres décadas de trabajo ininterrumpido en las entrañas del Servicio Postal Mexicano —primero en las calurosas oficinas de Tlahualilo, Durango, y más tarde en la agitada sucursal de Gómez Palacio—, don Jesús ha dedicado gran parte de su existencia a la compra, clasificación, estudio y conservación de estas joyas de la filatelia.

Su colección no nació en el escritorio de un coleccionista adinerado, sino frente al mostrador de Correos, viendo pasar el flujo constante de correspondencia que cruzaba la Comarca Lagunera. Y hoy busca un lugar para protegerla.

"Bueno, desde que yo trabajaba en el correo me daba cuenta de que empezaban a llegar timbres nuevos y ahí empezaba yo a coleccionar los que iban llegando", recuerda en entrevista con MILENIO, con una sonrisa que evoca la nostalgia de aquellos años dorados en los que la correspondencia escrita a mano dictaba el ritmo de la vida cotidiana.

Quiere que los laguneros, especialmente los niños y jóvenes, descubran cómo se comunicaba el mundo antes de la llegada del internet.
Don Jesús tiene una vocación por el universo postal. | Foto: Lucero Sánchez

Una herencia sobre rieles y el olor a tinta

La fascinación de don Jesús por el universo postal no es un pasatiempo fortuito; es una vocación hereditaria que corre por sus venas.

Su padre fue cartero en el estado de Chihuahua y, posteriormente, agente postal ambulante en el icónico carro correo del ferrocarril que cubría la ruta hacia Guadalajara.

En aquellos vagones de tren, entre sacos de yute, el retumbo de la locomotora sobre las vías y el aroma inconfundible del papel impreso, un pequeño Jesús de apenas siete años conoció los secretos del oficio.

Aquel viaje infantil marcó el origen de una pasión inquebrantable. Acompañando a su padre, aprendió que esos pequeños sellos de hule y papel habían permitido, durante más de dos siglos, que millones de familias mexicanas mantuvieran el contacto a través de cartas ordinarias y envíos registrados.

Con el paso de los años, su afición se convirtió en una rigurosa disciplina autodidacta.

Aunque se define a sí mismo con una modestia conmovedora al asegurar que no es un filatelista especializado, su conocimiento abarca con precisión de cirujano la evolución de Correos de México, hoy Sepomex.

Quiere que los laguneros, especialmente los niños y jóvenes, descubran cómo se comunicaba el mundo antes de la llegada del internet.
Atesora catálogos históricos que documentan cada emisión. | Foto: Lucero Sánchez

En sus estantes atesora catálogos históricos que documentan cada emisión desde el origen del sello en nuestro país.

"Porque yo tengo un libro que trae desde el primer timbre que salió en México en 1856 hasta la fecha, ¿verdad? Entonces ahí me fui dando yo cuenta de cómo iban saliendo las estampillas", relata mientras hojea mentalmente el catálogo de un arte que nació bajo el mandato del presidente Ignacio Comonfort, cuando la efigie de Miguel Hidalgo impreso en papel sellado inauguró la filatelia mexicana.

Los secretos de la filatelia: tintas, cancelaciones y memoria

Para el ojo inexperto, una estampilla es sólo una ilustración engomada.

Para don Jesús, es un microcosmos donde convergen la química, la imprenta, la geografía y el arte. En su haber cuenta con piezas únicas no solo del servicio postal nacional, sino también de decenas de países, acumuladas a lo largo de décadas de intercambio y conservación.

Uno de sus mayores orgullos son los sobres y estampillas de edición especial, conocidos en el argot filatélico como ediciones de "cancelación de primer día".

Estos sellos, matasellados el mismísimo día de su emisión oficial, congelan en el tiempo una fecha histórica irrepetible.

"Sí, hay ediciones especiales que se le llaman de cancelación de primer día; es un timbre especial conmemorativo a un evento o a un acontecimiento especial. Y eso también me gustó para mi colección: lo que viene dentro, la historia del timbre, cuántos se hicieron, cuánto va a costar y qué tintas se utilizaron para hacer ese timbre", explica con la fascinación intacta de aquel niño que viajaba en el tren postal.

Cada pieza en su acervo esconde detalles minuciosos: el tipo de dentado en las orillas, el gramaje del papel, las filigranas de seguridad y la reseña del personaje o hito histórico al que rinde homenaje.

Quiere que los laguneros, especialmente los niños y jóvenes, descubran cómo se comunicaba el mundo antes de la llegada del internet.
A don Jesús no lo mueve un interés económico. | Foto: Lucero Sánchez

Entre sus adquisiciones más recientes y apreciadas se encuentran los sellos conmemorativos del Mundial de Fútbol 2026, habiendo logrado conseguir tanto las estampillas emitidas por los talleres de imprenta en México como las correspondientes a la serie lanzada en Estados Unidos.

Un llamado a la Comarca Lagunera: donar la memoria para no olvidar

Hoy, consciente del inevitable avance de los años y resentido por algunos achaques de salud, a don Jesús no lo mueve un interés económico.

Su mayor anhelo es profundamente generoso: que sus más de cinco mil timbres postales no queden enjaulados en carpetas de plástico o empolvados en un cajón.

Quiere que los laguneros, especialmente los niños y jóvenes que nacieron en la era de los algoritmos y la mensajería instantánea, descubran cómo se comunicaba el mundo antes de la llegada del internet.

Por ello, hace un llamado respetuoso pero firme a las autoridades municipales y a los directores de cultura de la Zona Metropolitana (Torreón, Gómez Palacio y Lerdo) para que abran las puertas de algún museo, casa de la cultura o recinto histórico, donde su colección pueda ser expuesta permanentemente junto a una memoria gráfica de la historia del correo en La Laguna.

"Todos esos detalles vienen ahí y la historia del personaje al que se está refiriendo el timbre. Por eso yo quiero que alguien se interese en exponerlos al público, para que conozcan de los acontecimientos que han pasado en México y de los acontecimientos incluso mundiales. Mi mayor interés es que estén expuestos para que la gente los conozca, ¿verdad? Porque, por ejemplo, yo sé que ya está pasando la época del correo, por tantos adelantos que hay ahorita".

Incluso, don Jesús ha dado un paso más allá en su compromiso con la comunidad: está completamente dispuesto a donar sin reserva su tesoro filatélico a alguna institución pública o patronato cultural que le garantice el resguardo, la conservación adecuada y la exhibición digna que merece este patrimonio.

El tiempo apremia.

Quiere que los laguneros, especialmente los niños y jóvenes, descubran cómo se comunicaba el mundo antes de la llegada del internet.
Está completamente dispuesto a donar sin reserva su tesoro filatélico a alguna institución. | Foto: Lucero Sánchez

En una Comarca Lagunera que se transforma y mira hacia el futuro, el gesto de don Jesús José Flores nos recuerda que para saber hacia dónde vamos, primero debemos entender las cartas, los sellos y las historias que nos trajeron hasta aquí.

Su colección de cinco mil estampillas no es sólo papel; es la radiografía en miniatura de un mundo que se resiste a ser olvidado y que bien podría ser el acervo de un museo.

dahh.

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Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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