La espuma no deja caer, las banderas de México se agitan en lo alto, mujeres, hombres y niños saltan, celebran, llevan sombreros, máscaras de luchadores, la playera de la selección nacional, la verde. Sus voces se unen en una sola "México", México", "México".
Han venido acá, al Reloj Monumental de Pachuca, en Plaza Independencia, a festejar el triunfo de México sobre Ecuador 2 goles a 0 en el estadio Azteca con lo que rompieron 40 años sin avanzar en encuentros de eliminación directa y pasaron a octavos del Mundial. Sí, una noche histórica.
Por eso están acá, la selección les ha dado una alegría más, pasó como primer lugar de grupo y avanzó a octavos del Mundial. Esta es la tercera ocasión vienen al Reloj a celebrar y ahora son más, superan los mil aficionados que gritan, que saltan, que se abrazan, que cantan, que se avientan unos a otros en lo alto, que no dejan de agitar las banderas de México ni de echar espuma al aire.
No están solos, nuevamente la banda de rock Diklonius ha venido a amenizar el triunfo de México. El vocalista pide una porra para México y la gente lo sigue, sus voces se vuelven a unir en una sola: "México", "México", "México". Los aficionados levantan a sus amigos en hombros, a mujeres, a niños, hasta un perro blanco con manchas negras.
La gente no los escucha por la música del grupo de rock que está en la pérgola, pero la gente que pasa por Plaza Independencia en sus autos también son parte del festejo, tocan sus claxons, llevan banderas de la nación y también gritan "México", "México", "México".
Una mujer sale disparada hacia lo alto entre la gente, más adelante un joven con la playera de la selección, uno adolescente también se eleva hacia arriaba. Los avientan. Algunas mujeres gritan. Es parte de los festejos, de la alegría que les da el futbol, el triunfo de México, los goles de Julián Quiñones y Raúl Jiménez, el pase a los octavos del Mundial. La selección mexicana de futbol ha hecho historia con Javier Aguirre, el director técnico. Los aficionados vuelven a gritar a una sola voz: "México", "México", "México".
Ha pasado más de una hora y la gente sigue acá, en el Reloj Monumental, que marca unos minutos después de las 11 de la noche, con la luna llena oculta entre las nubes y el mismo grito que sale de sus gargantas una y otra vez mientras saltan, ríen, graban con sus celulares, avientan espuma, se abrazan: "México", "México", México". Sí, este es un festejo histórico.
Sobre la calle Guerrero, en el centro histórico, mientras los festejos siguen al pie del Reloj Monumental, una familia en su camioneta toca el claxon, también en apoyo a la selección y su triunfo de esta noche. En la parte trasera, con la ventana abierta una niña grita a todo pulmón: "que vivan los mexicanos".