Margareta Magnusson, la artista convertida en autora que escribió El arte sueco de ordenar antes de morir, un éxito de ventas sobre poner orden antes de partir, murió el 12 de marzo en Gotemburgo, Suecia. Tenía 91 años.
Su muerte, ocurrida en una residencia de ancianos, fue confirmada por su hija Jane Magnusson.
Magnusson tenía más de 80 años cuando empezó a escribir su libro sobre la limpieza previa a la muerte, basado en la práctica de su país de dostadning, u ordenar, “cuando crees que se acerca el momento de dejar el planeta”, como ella decía.
Para ella, la limpieza previa a fallecer tenía que ver con mucho más que solo la muerte. Significaba compartir fragmentos de tu vida con los demás y asegurarte de que nadie más tenga que cargar con la tarea de recoger lo que dejes cuando llegue tu hora. “Por mucho que te quieran”, escribió en el libro, “no les dejes esta carga”.
¿De qué trata El arte sueco de ordenar antes de morir?
En menos de 130 páginas, El arte sueco de ordenar antes de morir es a la vez un libro de memorias y un manual específico y estratégico.
Comienza tu depuración con los objetos olvidados en armarios y el desván, sugiere, en lugar de fotografías y cartas emocionalmente pesadas que quizás nunca llegues a revisar.
Los libros son muy difíciles de vender, así que invita a la gente a hurgar entre los títulos de los que puedas prescindir. Anima a tus amigos a que vengan a buscar tesoros (y que te ayuden a mover las cosas pesadas). Y cuando te deshagas de tus objetos viejos, comparte las historias de cómo llegaron a tu vida con sus nuevos dueños.
Magnusson también abordó el tema espinoso de cómo iniciar una conversación sobre la limpieza antes de una muerte. Un hijo adulto, por ejemplo, podría abordarlo con un padre preguntándole: “¿Hay algo que podamos hacer juntos, sin prisa, para que no haya demasiadas cosas de las que ocuparse después?”
Si los padres encuentran una forma de evitar esa conversación, aconsejaba, “entonces déjalos que piensen y vuelve unas semanas o unos meses más tarde y pregunta de nuevo quizás de una forma ligeramente distinta”.
De manual de muerte a un best seller
El libro fue un éxito sorpresa cuando salió a la venta en 2018. Se convirtió en un superventas de The New York Times, se publicó en más de 30 países e inspiró una serie homónima sobre mejoras del hogar en el servicio de streaming Peacock, que contó con Amy Poehler como narradora y productora ejecutiva.
Al año siguiente, Dictionary.com añadió el término “limpieza de muerte” (ordenar antes de morir), citando el libro.
Cuando llega el momento de seleccionar objetos más difíciles, como fotografías y cartas, Magnusson escribió sobre el proceso: “A menudo me pregunto: ¿alguien que conozco será más feliz si guardo esto?”
Y continuó: “Si tras un momento de reflexión, puedo responder sinceramente que no, entonces se va a la ‘hambrienta’, siempre a la espera de papel que masticar".
Pero antes de que entre en la trituradora, ya tuve un momento para reflexionar sobre el hecho o el sentimiento, bueno o malo, y para saber que ha formado parte de mi historia y de mi vida”.
¿Qué se sabe de Margareta Magnusson?
Margareta Elisabeth Bothén nació en Gotemburgo el 31 de diciembre de 1934, hija de Nils Bothén, ginecólogo, y Carin Lindquist Bothén, enfermera.
De niña, a Margareta le gustaba trepar árboles, recoger setas y “pescar cangrejos tumbada boca abajo en el muelle”, dijo su hija Jane en una entrevista para este obituario en 2023. “De adolescente y adulta, todo era arte”.
Estudió en la Escuela Superior de Diseño Beckmans de Estocolmo, donde se licenció en 1956, y se casó con Lars Magnusson al año siguiente.
La pareja tuvo cinco hijos. Los diversos puestos directivos que Lars Magnusson ocupó en ESAB, una corporación industrial, llevaron a la familia por todo el mundo: desde Maryland hasta Hong Kong. Magnusson, que pintaba, tuvo su primera exposición individual en Gotemburgo en 1979 y más tarde expuso su obra en galerías de Asia.
La idea de El arte sueco de ordenar antes de morir surgió de una conversación que Jane, la hija de Magnusson, mantuvo con un amigo de Estados Unidos, quien se quejaba de que no sabía qué iba a hacer con las posesiones de su padre tras su muerte.
Jane le contestó que ella no tendría ese problema porque su madre siempre estaba haciendo dostadning.
El amigo, que trabajaba en una editorial, quedó intrigado y acabó pidiendo a Magnusson que escribiera el libro.
Objetos valiosos: ¿Con qué te debes quedar?
Del mismo modo que regalar objetos se convierte en una oportunidad para compartir historias con los seres queridos, escribió Magnusson en El arte sueco de ordenar antes de morir, también lo es optar por quedarse con otras cosas.
Conservó un surtido de conchas que había recogido en la costa sueca cuando era niña, mientras se deshacía de casi toda la ropa de bebé de sus hijos salvo algunas prendas que había confeccionado su madre, por si acaso era “bendecida con nietos”, dijo.
“Y cuando los nietos no llegaban, bajaba la caja y les recordaba a mis perezosos hijos lo que yo quería”, escribió. “Funcionó”.
Aunque Magnusson “ardía por esta causa” de la limpieza antes de la muerte, dijo su hija Jane, no le interesaba la fama. Si alguien la reconocía en público y le preguntaba si era “la de la limpieza antes de la muerte” que siempre llevaba camisas a rayas, ella lo negaba y se daba la vuelta.
Además de su hija Jane, a Magnusson le sobreviven otra hija, Ann; tres hijos, Jan, Tomás y Johan Gaddín, y siete nietos.
Después de El arte sueco de ordenar antes de morir, Magnusson escribió The Swedish Art of Aging Exuberantly: Life Wisdom From Something Who Will (Probably) Die Before You (El arte sueco de envejecer con exuberancia), de 2022, un libro de ensayos sobre lo que ella denominó los “descubrimientos que he hecho sobre envejecer mucho”. Era una conclusión a sus reflexiones sobre su libro anterior.
“Recuerda que el proceso de ordenar antes de morir está, en última instancia, al servicio de dos propósitos más amplios”, escribió en el prólogo.
“Tener menos miedo a la idea de la muerte, pues nos llega a todos, y recordar que después de haber hecho la limpieza previa a la muerte, por muy viejo que te hagas, siempre hay nuevos descubrimientos, nuevas formas de pensar a través de las cuales ver tu vida y las experiencias que has tenido”.
También hay, agregó, “placeres nuevos y conocidos para disfrutar cada día, aun cuando se acerca la visita final del señor Muerte (o incluso, ¡la señorita Muerte!)”.
RM
