Bajo un fuerte dispositivo, elementos de la Secretaría de Seguridad del Estado y la Defensa recibieron en Jalisco a Eduardo Salvador “N”, acusado del feminicidio de Astrid Cruz y el homicidio de su hijo adolescente ocurrido en marzo del año pasado en Zapopan.
Las autoridades confirmaron su detención en Veracruz, tras permanecer diez meses prófugo; se prevé que este jueves se realice la audiencia de imputación en los juzgados de Puente Grande.
El operativo estuvo conformado por dos vehículos blindados tipo Rhino de la Secretaría de Seguridad, elementos de la Fiscalía del Estado y apoyo de personal de la Secretaría de la Defensa Nacional.
Tras descender de la aeronave, Eduardo Salvador “N” fue custodiado por al menos diez oficiales, subido a uno de los vehículos blindados y trasladado a instalaciones de la Fiscalía de Jalisco. En las próxima se prevé su audiencia de imputación y vinculación a proceso por los delitos de feminicidio, homicidio calificado y tentativa de feminicidio.
El caso ha generado indignación por los antecedentes del imputado. En 2004 confesó el asesinato de su entonces pareja, Martha Berenice, en Culiacán, Sinaloa, crimen por el que fue sentenciado a más de 24 años de prisión, aunque recuperó su libertad en 2020. Dos años después, otra mujer cercana a él murió en circunstancias no esclarecidas.
Actualmente es acusado por el feminicidio de Astrid Cruz, de 37 años, y el homicidio de su hijo Ángel Fernando, de 16, así como por tentativa de feminicidio contra una niña de 9 años sobreviviente. El ataque ocurrió el 3 de marzo de 2025 en Zapopan y presuntamente fue cometido con un martillo; tras los hechos, el sujeto huyó siendo detenido en Veracruz.
¿Quién es Eduardo "N", detenido por el asesinato de Astrid y su hijo?
Eduardo "N" era el fundador de la empresa Grapesa International, dedicada a la asesoría en seguridad. También trabajó para gobiernos estatales.
Previamente, las autoridades recibieron reportes que indican que el presunto asesino huyó a Ciudad de México o en Culiacán. Por segunda vez, es un fugitivo, aunque nunca debió haber salido de prisión.
Colectivos feministas de Jalisco y la familia de las víctimas señalaron a Eduardo como presunto asesino de su pareja, Astrid, y uno de sus hijos. Asimismo dieron a conocer que el sujeto ya había cometido otro feminicidio, el de su novia ocurrido en el 2004 en Culiacán, Sinaloa.
En 2004, el homicida confesó haber matado con un martillo a su pareja, Martha Berenice, en la colonia Las Quintas de Culiacán. Abandonó el cuerpo en el río Tamazula e intentó desviar las sospechas acompañando a la familia de la joven a buscarla durante cinco días. Las autoridades detectaron contradicciones en su declaración y, al ser confrontado, confesó el crimen y reveló la ubicación del cadáver.
Fue detenido y encarcelado el 23 de marzo de ese año, pero dos años después se fugó de prisión. Fue recapturado en Guadalajara y, finalmente, once años después del asesinato, fue declarado culpable y sentenciado a 24 años, nueve meses y 18 días tras las rejas.
Durante su reclusión, Eduardo conoció a otra mujer con quien se casó y tuvo una hija. En 2020 obtuvo su libertad y, dos años después, su esposa murió en circunstancias que nunca fueron esclarecidas.
Al salir de prisión se convirtió en presidente nacional de Mexicanos Uniformados, una organización que aboga por los derechos del personal de las corporaciones de seguridad.
MC