México enfrenta una ofensiva creciente de la industria de fórmulas infantiles y alimentos complementarios que invade redes sociales, hospitales, consultorios, puntos de venta y plataformas digitales, para convencer a madres y padres de sustituir la lactancia materna, mientras el país mantiene bajos indicadores de alimentación al seno materno y una regulación todavía débil para sancionar estas prácticas.
Durante la presentación del 'Primer informe del grupo Código Lactancia sobre el marketing de fórmulas y alimentos complementarios en México', realizado en la sede de UNICEF México, especialistas, académicos, organismos internacionales y autoridades sanitarias denunciaron que las compañías utilizan publicidad engañosa, promoción cruzada, regalos, descuentos, influencia en hospitales y estrategias emocionales en redes sociales para posicionar sucedáneos de la leche materna.
El informe reveló que, entre abril de 2025 y enero de 2026, se detectaron mil 30 infracciones digitales mediante herramientas de inteligencia artificial y 56 denuncias manuales relacionadas con violaciones al Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna.
Marcos Arana, de la Red Internacional de Acción para la Alimentación Infantil (IBFAN), advirtió que las compañías han sofisticado sus mecanismos para evadir el Código y debilitar la confianza de las madres en la lactancia.
“Durante todo este tiempo, la industria también ha aprovechado los avances tecnológicos para desarrollar campañas y estrategias más agresivas para eludir al Código y para socavar la confianza de las mujeres, utilizando esta vez sobre todo las redes sociales”, afirmó.
Alejandra Madrigal, del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), alertó que en México únicamente el 34 por ciento de niñas y niños menores de seis meses recibe lactancia materna exclusiva, porcentaje muy por debajo de las metas internacionales planteadas para 2030.
“La Encuesta Nacional de Salud y Nutrición nos habla de que únicamente el 34 por ciento de las niñas y los niños menores de 6 meses están recibiendo lactancia materna exclusiva, y esto está muy por debajo del objetivo global del 70 por ciento. Entonces, únicamente 3 cada 10 pequeñas y pequeños menores de 6 meses están ejerciendo su derecho a la salud, a la nutrición, a la nutrición adecuada y a un desarrollo pleno en la infancia”.
"Si observamos o comparamos nuestros porcentajes de lactancia materna con respecto a los objetivos planteados para 2030, estamos todavía lejos de alcanzarlos”.
La razón, abundó, es que “las compañías de sucedáneos buscan convencer a madres, padres, cuidadores y también a profesionales de la salud de que las fórmulas son iguales o mejores que la lactancia materna”.
Madrigal explicó que la comercialización inapropiada de fórmulas infantiles se ha convertido en una de las principales barreras para la lactancia materna y detalló que el problema no sólo responde a factores individuales, sino también a factores estructurales vinculados con el mercado y el entorno digital.
Por su parte, Mishel Unar Munguía, del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), refirió que las infracciones detectadas incluyen publicidad en televisión, calles, espacios públicos, redes sociales y páginas web; entrega de muestras y regalos en hospitales; distribución de folletos; descuentos y promociones en puntos de venta; influencia dentro de hospitales; colaboración con especialistas de la salud; grupos de apoyo en línea; talleres patrocinados y financiamiento de congresos o estudios científicos para promover fórmulas infantiles.
La especialista subrayó que 94 por ciento de madres y padres con acceso a internet ha visto publicidad de fórmulas y alimentos infantiles en redes sociales y plataformas digitales, mientras la exposición a este marketing se asocia con menor posibilidad de mantener lactancia materna exclusiva.
“Desafortunadamente, muchos profesionales de la salud desconocen e incumplen el Código y son los principales promotores de estos productos de las fórmulas infantiles. Lo que debemos conocer es que la publicidad de estos sucedáneos de la leche materna y alimentos infantiles influyen negativamente en la lactancia materna y la alimentación infantil óptima, intentan convencer a mamás, papás, cuidadores de que las fórmulas infantiles son iguales o mejores que la leche materna y debilitan la confianza de las mamás para iniciar o continuar la lactancia”, sostuvo.
¿Cuáles son las irregularidades más frecuentes?
Zarhif Roberto Jaimes, del Centro Nacional de Equidad de Género y Salud Sexual y Reproductiva (CNEGSSR) detalló que, en el informe, por ejemplo, se identificó a Nestlé como la compañía con mayor número de infracciones digitales detectadas, seguida de Mead Johnson y Abbott. En las denuncias manuales también predominó Nestlé Gerber con 25 reportes, seguida de Mead Johnson con ocho.
“Toda la promoción que ellos hacen lleva a las mamás y a las familias a tomar decisiones, tomar decisión de cuál es la nutrición infantil correcta de mi hijo, eso va a ser complicado y puede repercutir y va a repercutir en la salud de este a futuro. Entonces la marca que más tuvo violaciones detectadas fue Nestlé con 423 violaciones, seguida de Johnson y Abbott".
"Sobre todo, es importante mencionar que estas infracciones, siendo detectadas por la inteligencia artificial y todas estas estas formas de comunicación, comercializar los sucedáneos son muy sutiles, te hablan desde el sentimiento, te hablan con lenguaje que habla el subconsciente. No debería ser lo mismo decidir cuál mayonesa voy a comprar a decidir qué le voy a dar de comer a mi bebé y esto es lo que buscamos en esta inteligencia artificial, la cual detectó mil 30 infracciones en medios digitales”.
Entre las irregularidades más frecuentes aparecieron la promoción al público, etiquetado y embalaje promocional, declaraciones nutricionales engañosas, promoción cruzada e información con conflicto de interés.
Las denuncias manuales se concentraron principalmente en Ciudad de México con 15 casos; Estado de México, con 13; Jalisco, con ocho; Nuevo León, con seis; Guanajuato y Querétaro, con tres cada uno; Chiapas y Yucatán, con dos; mientras Veracruz, Baja California, Zacatecas, Sonora y Quintana Roo registraron una denuncia cada uno.
Uno de los apartados más delicados del informe expuso cómo las compañías utilizan estrategias visuales y emocionales para posicionar sus fórmulas infantiles.
El informe también exhibió cómo algunas empresas utilizan declaraciones nutricionales y de salud para “humanizar” las fórmulas infantiles y acercarlas a la leche materna.
En el caso de Nestlé, la promoción de NAN incluyó mensajes donde se asegura que componentes como HMO favorecen la digestión y hacen el producto más parecido a la leche materna.
Sonia Hernández Cordero, de la Universidad Iberoamericana, mostró casos de la línea NAN de Nestlé, donde la presentación de NAN 3 tiene una apariencia “casi idéntica” a las fórmulas NAN 1 y NAN 2 dirigidas a bebés menores de un año, una práctica identificada como promoción cruzada y prohibida por el Código Internacional.
La campaña fue presentada como una promoción generalizada de “leches de crecimiento” para niñas y niños mayores de un año, pero al compartir diseño, colores y empaque con las fórmulas para lactantes termina promoviendo indirectamente productos destinados a bebés menores de 12 meses.
También se documentaron, abundó, ejemplos de FrieslandCampina con la marca Friso Gold 3 y de Siegfried Rhein con NutriBaby 3, compañías que promocionan “leches de crecimiento” utilizando imágenes de bebés, personajes infantiles y frases asociadas al desarrollo saludable.
En uno de los casos se observó el mensaje “Con Friso Gold 3, apoya su desarrollo mientras disfruta de su comida”, mientras NutriBaby destacó supuestos beneficios nutricionales y frases como “libre de sacarosa, saborizantes artificiales, aceite de palma y gluten”, mensajes considerados estrategias comerciales más que información objetiva.
“No está permitido humanizar ni maternizar este tipo de productos”, sostuvo Hernández Cordero, al explicar que muchas de estas afirmaciones no cuentan con suficiente respaldo científico.
Los especialistas también alertaron sobre una estrategia digital enfocada en acercarse directamente a madres y padres mediante clubes de crianza, cursos y líneas de atención aparentemente educativas.
El informe mostró como ejemplo el 'Club EnfaBebé' de Mead Johnson, vinculado a las marcas Enfamil y Enfagrow, donde se ofrece información sobre embarazo, lactancia y nutrición infantil mientras simultáneamente se promocionan fórmulas y productos de seguimiento.
Según la presentación, el sitio promete “acompañar a las madres en cada etapa del desarrollo del bebé”, aunque la página está ligada a la promoción y venta de productos comerciales.
Los investigadores advirtieron que este tipo de espacios permite contacto directo entre compañías y familias, algo restringido por el Código Internacional, además de incorporar materiales educativos con posibles conflictos de interés.
"Todavía no se conocen sanciones efectivas"
Durante el encuentro, UNICEF México advirtió que, aunque el país cuenta con leyes, instituciones y ahora una herramienta tecnológica para vigilar el cumplimiento del Código, persiste una “brecha crítica” entre la norma y su aplicación efectiva.
Matthias Sachse, representante de UNICEF México, alertó que las prácticas indebidas de promoción continúan siendo frecuentes y afectan directamente la salud y nutrición infantil.
“El marketing engañoso y las prácticas indebidas de promoción de sucedáneos de la leche materna continúan siendo alarmantemente frecuentes, debilitando la lactancia materna, vulnerando el derecho de las familias a la información objetiva y afectando la salud y nutrición de niñas y niños”, afirmó.
Sachse añadió que México ya dispone de capacidades institucionales y de una plataforma tecnológica innovadora para identificar, documentar y monitorear violaciones al Código, pero insistió en la necesidad de aplicar sanciones efectivas.
“La ausencia de sanciones efectivas evidencia una brecha crítica entre la normativa y su aplicación”, sostuvo.
UNICEF y el grupo Código Lactancia recomendaron fortalecer el conocimiento público del Código, capacitar continuamente al personal de salud, establecer mecanismos efectivos de rendición de cuentas para fabricantes y plataformas digitales, aplicar la normativa vigente mediante monitoreo y sanciones, y armonizar la legislación mexicana con la resolución WHA 78.18 y la guía de la Organización Mundial de la Salud sobre regulación digital.
Como parte del evento se presentó además la plataforma Código Lactancia México, una herramienta digital apoyada con inteligencia artificial para detectar violaciones al Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna.
Argelia Roja, de Liga de La Leche y la Universidad de Guadalajara, explicó que cualquier persona puede denunciar irregularidades detectadas en hospitales, tiendas, consultorios o redes sociales. “No hay que tenerle miedo a la denuncia”, expresó.
La plataforma permite geolocalizar infracciones, adjuntar fotografías o enlaces web, monitorear automáticamente publicidad digital y dar seguimiento a las denuncias validadas.
Lidia Bolaños Córdoba, del Centro Nacional de Equidad de Género y Salud Sexual y Reproductiva, explicó que la inteligencia artificial ya rastrea contenidos digitales para identificar posibles violaciones.
“La inteligencia artificial va a estar detectando en medios digitales donde hay una infracción o donde hay una posible violación al Código”, indicó.
El grupo Código Lactancia sostuvo que México ya tiene capacidad institucional y tecnológica para vigilar y hacer cumplir la ley, aunque reconoció que todavía no se conocen sanciones efectivas contra las empresas infractoras. Además, alertó que el “marketing poco ético” continúa socavando la lactancia materna y que la nueva plataforma permitirá fortalecer la transparencia, el monitoreo y la participación ciudadana para dar seguimiento a las acciones de aplicación de la ley.
Arana llamó finalmente a madres, padres, personal de salud y ciudadanía a apropiarse del Código y vigilar las prácticas de comercialización de las compañías.
“Todos podemos pertenecer a este frente amplio precisamente para hacer frente a esta comercialización poco ética de las compañías y defender la salud de mujeres y de niños”, aseveró.
IYC