La Iglesia Anglicana en México se ha convertido en una alternativa para sacerdotes que fueron rechazados por la Iglesia católica, clérigos homosexuales, exreligiosas y personas que consideran que ya no tienen cabida en el catolicismo romano.
Lo anterior lo señaló el obispo diocesano de la Diócesis Anglicana del Sureste, Julio César Martín Trejo, quien afirmó que buena parte de sus ministros provienen precisamente de esa institución religiosa.
Explicó que la Iglesia Anglicana ha recibido durante años a sacerdotes que, pese a sentir vocación, no pudieron continuar su ministerio dentro de la Iglesia católica, ya fuera por diferencias disciplinarias o por su orientación sexual.
"Vienen muchos exsacerdotes católicos romanos con nosotros, muchísimos, también exmonjas, porque quieren seguir su ministerio de servicio a Dios y aquí lo pueden hacer", afirmó.
El pronunciamiento surge tras la polémica generada en Guanajuato por el sacerdote Francisco Isaías Rodríguez, quien fue ordenado dentro de la Iglesia Anglicana después de que, según su propio testimonio, no pudo concretar su ordenación como sacerdote católico.
Martín Trejo confirmó que el caso no es aislado y sostuvo que la Iglesia Anglicana representa una opción para quienes buscan continuar su vocación religiosa fuera del catolicismo romano.
"Hay sacerdotes que son rechazados por ser gays o dicen: 'Yo soy gay, nunca me van a ordenar'. Bueno, aquí hemos ordenado gente gay; he tenido sacerdotes gays que están casados civilmente", declaró.
El obispo reconoció además que la diócesis mantiene una postura de apertura hacia la diversidad sexual, aunque precisó que la bendición de matrimonios entre personas del mismo sexo aún forma parte de un debate interno de la Iglesia Anglicana.
"Yo voy todos los años a las marchas del orgullo gay en Xalapa, a la gente le gusta que apoyemos a la comunidad LGBT, que seamos una iglesia abierta", expresó.
Señaló que esta postura ha provocado que numerosos católicos romanos asistan regularmente a templos anglicanos sin abandonar formalmente su religión, por lo que incluso han acuñado un término para identificarlos.
"Les llamamos simpatizantes, no son anglicanos, pero ya ni van a su iglesia; vienen aquí siempre, cooperan y participan en nuestras misas", comentó.
Martín Trejo indicó que muchas personas encuentran en la Iglesia Anglicana un espacio donde no se sienten juzgadas por su condición personal o familiar.
No obstante, reconoció que la diferencia doctrinal con la Iglesia católica sigue generando conflictos entre las familias, especialmente cuando los sacramentos son celebrados por ministros anglicanos.
Relató que antes de oficiar matrimonios suele advertir a las parejas que la Iglesia católica no reconocerá ese sacramento y que ello puede ocasionar problemas posteriores.
"Hay quienes me dicen que no les importa, pero cuando son familias de estados muy conservadores, como Guanajuato o Jalisco, les digo que lo piensen bien porque la familia puede amargarles la boda", señaló.
Respecto a los comunicados emitidos por diócesis católicas que desconocen a sacerdotes anglicanos, el obispo sostuvo que existe una diferencia entre afirmar que un ministro no pertenece a la Iglesia católica y calificarlo de "falso sacerdote".
"Pueden decir que no somos sacerdotes católicos romanos y que no reconocen nuestros sacramentos; eso es cierto. Lo que no pueden decir es que somos falsos sacerdotes o falsos obispos, porque somos una iglesia seria, con historia y con ministros válidamente ordenados dentro de nuestra tradición", sostuvo.