El estado de Guanajuato reportó un nuevo caso de gusano barrenado en un ser humano. Con esto ya se acumulan 3 contagios de miasis humana por Cochliomyia hominivorax (gusano barrenador), una infestación parasitaria provocada cuando las larvas de la mosca transmisora se depositan en heridas y se alimentan de tejido vivo.
MILENIO consultó con la Secretaría de Salud de Guanajuato y la autoridad sanitaria estatal confirmó que se trata de un adulto mayor de 87 años de edad originario de Silao que se identificó que vive solo y en condiciones insalubres, lo que favoreció que contrajera esta plaga.
Este caso se reportó apenas este pasado jueves en el boletín epidemiológico de la Secretaría de Salud Federal pero la autoridad estatal señaló que este caso se identificó desde el pasado 6 de julio. El adulto de 87 años permaneció un día hospitalizado y fue dado de alta el 7 de julio por mejoría.
Su caso fue identificado por la jurisdicción sanitaria VIII que tiene sede en San Francisco del Rincón pero abarca a los municipios de Manuel Doblado, Purísima, Silao, Romita y el propio San Francisco.
Este tercer caso se suma a los dos casos previamente identificados de gusano barrenador en humanos en Celaya y en Tierra Blanca el pasado 5 de junio, ambos casos, se reportaron en adultos mayores de 75 años que tenían una condición de postración y con algunas heridas en la piel pero que días después de su atención también reportaron estar curados según informó la autoridad.
A nivel nacional, México reporta 391 casos de gusano barrenador en humanos y en un empate junto con Tamaulipas, Jalisco, Michoacán y Morelos, Guanajuato es el sexto estado con menor número de casos solo detrás de entidades como Coahuila y Nayarit que reportan un caso mientras que Colima, Nuevo León y Zacatecas reportan dos casos.
Por el contrario, el estado con más casos confirmados de gusano barrenador en humanos del país es Veracruz al documentar 94.
La Secretaría de Salud de Guanajuato recomendó mantener limpias y protegidas las heridas o lesiones en la piel, evitar la exposición de heridas abiertas al contacto con moscas y acudir a valoración médica ante heridas que no cicatrizan o que presenten secreción, mal olor o signos de infección.