Comunidad

Pipas de agua en Guanajuato incumplen normas sanitarias; detectan irregularidades en el 41% de verificaciones

MILENIO realizó una investigación sobre las condiciones en que pipas privadas de agua transportan y entregan este recurso vital a decenas de familias en comunidades que dependen del servicio al no contar con una red de abastecimiento.

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En Guanajuato cuatro de cada 10 pipas privadas que distribuyen agua para uso y consumo humano incumplen con la normatividad sanitaria, es decir, no cuentan con cisternas limpias o paredes internas resistentes a la oxidación y corrosión o peor aún no garantizan el que no representan un riesgo para la salud.

Entre 2025 y mayo de 2026, la autoridad sanitaria solo realizó 182 inspecciones a vehículos cisterna y detectó irregularidades en 75 unidades; lo que representa el 41.2% del total, así lo informa un reporte de la Dirección General de Protección contra Riesgos Sanitarios dependiente de la Secretaría de Salud del Estado; pero además se informó que en las muestras de agua se descubrió en algunos casos la presencia de la bacteria Escherichia Coli, que puede causar un cuadro de diarrea o infección grave.

La información obtenida por MILENIO proviene de las inspecciones permanentes que realiza la Dirección General de Protección contra Riesgos Sanitarios para supervisar la distribución de agua mediante pipas, un servicio del que dependen miles de personas en comunidades sin acceso a una red de abastecimiento.

En el periodo que se reporta se analizaron 137 muestras de agua a diversos vehículos cisterna como parte de la vigilancia sanitaria, de las cuales seis resultaron fuera de la normatividad por la presencia de E. coli, además de que 75 vehículos incumplieron con la normatividad.

Para el presidente del Colegio de Ingenieros del Agua de Guanajuato (CIAG), René Eloy Mendoza Franco, el suministro de agua mediante pipas exige controles sanitarios estrictos debido a que está directamente relacionado con la salud de la población, por lo que señaló:

“Hablando de agua, siempre va a estar asociada directamente a riesgos a la salud. Ya existe incluso toda una clasificación de enfermedades hídricas. Así se le conoce al concepto justamente por el consumo de agua que no se encuentra apta y que no cumple con las características de la norma”.

El especialista señaló que las unidades deben llevar una bitácora de limpieza, mantenimiento y evidencias que demuestren el cumplimiento de la NOM-230-SSA1-2002, además de que la vigilancia por parte de las autoridades debe mantenerse de forma permanente.

En Guanajuato, 4 de cada 10 pipas privadas que distribuyen agua para uso y consumo humano incumplen con la normatividad sanitaria y ponen en riesgo la salud.
Decenas de familias dependen del servicio al no contar con un sistema de abastecimiento. | Dany Béjar

Añadió que, más allá de cumplir un requisito administrativo, garantizar la calidad del agua representa una responsabilidad con la salud pública.

“Más que una cuestión monetaria o de interés, creo que tendría que ser una cuestión de humanidad considerar que este tipo de camiones debieran cumplir con la norma, porque hablamos de consumo humano y eso espero que nunca se llegue a descuidar”, sostuvo.

Las verificaciones se realizan con base en las normas oficiales mexicanas NOM-230-SSA1-2002 y NOM-127-SSA1-2021, las cuales establecen las condiciones que deben cumplir tanto los vehículos cisterna como la calidad del agua que distribuyen.

Entre los requisitos se encuentra el portar de forma clara y visible la leyenda "Agua Potable", mantener las cisternas limpias y en buenas condiciones sanitarias, utilizar materiales resistentes a la corrosión, conservar niveles adecuados de cloro residual, así como destinar las unidades exclusivamente al transporte de agua para consumo humano, evitar fugas y contar con registros de mantenimiento y análisis que acrediten la calidad del líquido.

Pozos particulares operan sin supervisión

Durante varias horas MILENIO observó la salida de vehículos cisterna privados desde un predio ubicado en la calle Tierra Prometida, en la colonia Los Ángeles, habitantes de la zona señalaron que el inmueble funciona desde hace más de una década como un pozo particular del que parten vehículos cisterna para distribuir agua en distintos puntos de la ciudad.

La primera unidad salió alrededor de las 11:00 horas. Se trató de una pipa blanca con placas ZJ-47-343 y sin ningún tipo de rótulo, la cual fue seguida hasta el fraccionamiento Sierra Nogal; sin embargo, debido al control de acceso del desarrollo habitacional no fue posible continuar con el recorrido.

Otra unidad, con placas GG-1366-D, salió del mismo inmueble y fue seguida hasta el asentamiento irregular Ampliación Medina, donde abasteció de agua a varias familias.

Al ser cuestionado por MILENIO, el operador únicamente respondió que contaba con los permisos correspondientes antes de retirarse del lugar sin mostrar ningún documento.

De acuerdo a imágenes que se pueden consultar en Google Street View, se constató que desde 2009 ese predio ya era utilizado para el abastecimiento de pipas; e incluso se pudo ver unidades formadas para cargar agua, lo que evidencia que esta actividad se ha realizado durante al menos 17 años.

En Guanajuato, 4 de cada 10 pipas privadas que distribuyen agua para uso y consumo humano incumplen con la normatividad sanitaria y ponen en riesgo la salud.
Las personas denuncian encontrar “maromeros” (las larvas de los mosquitos) en el agua.| Dany Béjar

“Agua de pipas llega con sedimentos y maromeros”

Cada vez que Teresa Gasca llena el tinaco de su vivienda coloca un trapo en la salida de la bomba. Dice que es la única forma de evitar que los “maromeros” - las larvas de los mosquitos- y otros residuos lleguen al agua que utiliza para bañarse, lavar los trastes y realizar las actividades diarias de su hogar en el asentamiento irregular Ampliación Medina.

Como ella, decenas de familias que habitan en esta zona de León dependen del suministro de pipas particulares para contar con agua, un servicio por el que pagan cada semana alrededor de 200 pesos, pero que, aseguran, en ocasiones llega con sedimentos, ramas y pequeños organismos.

“A los cuatro días el agua se empieza a hacer fea y sale mucho maromero; esa agua no podemos tomarla ni usarla para cocinar. Tenemos que estar comprando garrafones y a veces, si uno se baña cuando viene demasiado sucia, causa comezón en el cuerpo”, relató Teresa.

La mujer explicó que cada ocho días paga alrededor de 240 pesos por el llenado de un tinaco y cuatro barriles, gasto que representa una carga adicional para su economía familiar. Aseguró que en varias ocasiones se han enfermado del estómago por las condiciones en las que les entregan el agua.

“A veces, cuando lavamos los trastes, nos causa diarrea porque sabrá Dios de dónde venga esa agua. No viene de SAPAL; a lo mejor no sabemos en realidad de dónde sea”, comentó.

Además de la incertidumbre sobre el origen del líquido, Teresa señaló que el problema afecta principalmente a quienes presentan alguna condición vulnerable de salud.

“Tenemos niños chiquitos, de 3, 4 y 5 años que también se nos han enfermado del estómago. Mi mamá es diabética y tengo que bañarla con esa agua, pero ahorita le resultó una herida y no puedo ponérsela. Sí está difícil la situación y sí queremos que nos manden una pipa de SAPAL”, expresó.

Mientras esperaba el siguiente abastecimiento, Teresa mostró cómo filtra el agua antes de almacenarla.

La cloro y la subo con la bomba. En donde tengo la llave de la bomba le pongo un trapo para que no pasen los maromeros, porque si no, se te pegan en el cuerpo”, explicó.

En Guanajuato, 4 de cada 10 pipas privadas que distribuyen agua para uso y consumo humano incumplen con la normatividad sanitaria y ponen en riesgo la salud.
El servicio de SAPAL no siempre logra abastacer al total de las familias en la zona. | Dany Béjar

Es insuficiente el servicio de pipas de Sapal y tienen que comprar a las particulares

Paula Rangel Torres, otra habitante de Lomas de Medina, coincidió en que el problema es recurrente.

“Las particulares sí traen agua sucia. Ellos recorren todo esto cuando no viene la pipa de SAPAL y pues le compramos a ellos. Traen mucho maromero y basurita... el tiempo que dura en los barriles se empiezan a generar más animalitos”, agregó.

Por su parte, Santiago Larios Carrizales explicó que destina un barril exclusivamente para almacenar el agua que utiliza para beber.

“Este barril yo lo ocupo para beber, por eso lo tengo aparte”, comentó.

Al preguntarle si el consumo le ha provocado alguna afectación, respondió: 

“Ahorita no, pero hay veces que como que quiere dar dolor de estómago”.

Santiago explicó que busca reducir el riesgo colocando pastillas potabilizadoras.

“La utilizo para lavar mi ropa y los trastes, pero este barril lo tengo especial para beber; por eso le pongo su pastilla, para que no se le hagan maromeros”, señaló.

Los vecinos señalan que la pipa de Sapal solo acude a la colonia los lunes y, aunque su servicio es gratuito, resulta insuficiente para abastecer a las familias toda la semana. Ante esta escasez, se ven obligadas a pagar entre 200 y 240 pesos a particulares cada vez que el organismo municipal no cubre la demanda.

En respuesta a MILENIO, el Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de León (Sapal) informó que cuenta con 11 pipas propias y ocho privadas para distribuir agua potable de manera gratuita en 82 puntos del municipio, entre ellos asentamientos irregulares como Ampliación Medina, además de escuelas rurales y centros de asistencia. En promedio, las unidades realizan mil 180 viajes al mes y son abastecidas en pozos operados por el organismo.

No obstante, habitantes de Ampliación Medina señalaron que el servicio no siempre cubre todas las viviendas, por lo que con frecuencia recurren a pipas particulares.

En Guanajuato, 4 de cada 10 pipas privadas que distribuyen agua para uso y consumo humano incumplen con la normatividad sanitaria y ponen en riesgo la salud.
El principal desafío es mantener una supervisión constante. | Dany Béjar

“La vigilancia es muy pobre”: Especialista

La falta de vigilancia permanente a las pipas que distribuyen agua para consumo humano representa un riesgo para la salud de la población, advirtió el presidente del Colegio de Ingenieros del Agua de Guanajuato (CIAG), René Eloy Mendoza Franco, quien consideró que las inspecciones no deben limitarse a campañas temporales, sino mantenerse de forma constante para garantizar el cumplimiento de la normatividad.

El especialista explicó que el suministro de agua mediante vehículos cisterna está regulado por dos normas oficiales: la NOM-127-SSA1-2021, que establece los parámetros de calidad que debe cumplir el agua para consumo humano, y la NOM-230-SSA1-2002, que define las condiciones sanitarias, de limpieza y mantenimiento de las pipas.

Además, señaló que los operadores deben contar con bitácoras y evidencia documental que acrediten el mantenimiento de las unidades.

“Deberían tener una bitácora y elementos o evidencias para poder demostrar que están cumpliendo”, enfatizó.

Sin embargo, consideró que el principal desafío es mantener una supervisión constante para verificar que esas disposiciones realmente se acaten.

“Hablando de agua, siempre va a estar asociada directamente a riesgos para la salud. Existe incluso toda una clasificación de enfermedades hídricas por el consumo de agua que no se encuentra apta y que no cumple con las características de la norma”, señaló.

Asimismo, recordó que durante la temporada de estiaje las altas temperaturas incrementan la posibilidad de padecimientos gastrointestinales asociados a la mala calidad del líquido.

“Afortunadamente ya llegaron las lluvias, pero cuando es época de estiaje y hace calor, el riesgo de una enfermedad como diarrea o cólera es mucho mayor; podríamos hablar en algún momento dado de hasta cobrar vidas humanas por no cuidar la calidad del agua”, advirtió.

El presidente del CIAG reconoció que cumplir con todos los requisitos sanitarios representa un esfuerzo para los proveedores del servicio; sin embargo, sostuvo que la prioridad debe ser proteger la salud de la población.

“Tendría que ser una cuestión de humanidad considerar que este tipo de camiones debieran cumplir con la norma, porque hablamos de consumo humano”, expresó.


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Christian Ortiz
  • Christian Ortiz
  • Reportero en Milenio desde 2023. Licenciado en Psicología y originario de León, Guanajuato. Mis temas de interés son: arte, sociales, activismo y política.
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