Por primera vez, este jueves se aplicará un examen de diagnóstico a 100 mil estudiantes de tercer grado de secundaria en Guanajuato, con el objetivo de evitar la deserción y fomentar su continuidad en la educación media superior.
Esta medida se implementa por primera vez en el estado, por lo que los estudiantes ya no tendrán que adquirir fichas de admisión para ingresar a alguna preparatoria. En su lugar, se les garantizará un espacio en distintas instituciones y modalidades de nivel medio superior; además, este diagnóstico permitirá conocer el nivel de conocimientos de cada alumno.
La aplicación del examen iniciará este viernes 20 de marzo a las 9:00 de la mañana, como parte de un nuevo esquema estatal que busca ordenar el ingreso al bachillerato. Para ello, los aspirantes realizaron previamente su registro a través del Sistema Único de Registro de Aspirantes a Educación Media Superior (Surems), donde pudieron seleccionar hasta 10 opciones de preparatoria.
En caso de no ser asignados en alguna de sus primeras alternativas, contarán con más opciones para asegurar su continuidad educativa.
Con esta estrategia, se busca elevar al 85 por ciento el ingreso a la educación media superior, considerando que la cobertura actual es de 78.5 por ciento. Aunque esta cifra representa un avance frente al 74.9 por ciento registrado en 2024, aún refleja un déficit en la capacidad del sistema para absorber a todos los egresados de secundaria.
De acuerdo con la Secretaría de Educación de Guanajuato, este incremento ha permitido incorporar a más de 11 mil estudiantes adicionales, pero también evidencia la presión sobre la infraestructura educativa del estado.
En León, uno de los municipios con mayor matrícula, el impacto es significativo: 26 mil 607 alumnos presentarán este diagnóstico. El delegado regional de la SEG, Alfredo Ling Altamirano, reconoció que el problema de deserción en este nivel ha sido constante.
“Anteriormente se nos quedaban fuera más de 4 mil jóvenes tan solo en León en este paso de secundaria a preparatoria”, afirmó, al señalar que esta estrategia busca intervenir antes de que los estudiantes abandonen el sistema educativo.
El diagnóstico no tendrá un carácter selectivo, sino formativo. La intención es detectar rezagos en áreas clave como matemáticas y comprensión lectora, para posteriormente canalizar a los alumnos a programas de nivelación. “Lo que se busca es que los alumnos lleguen mejor preparados y no abandonen sus estudios por falta de bases académicas”, explicó el funcionario.
Además, destacó que este nuevo modelo elimina barreras económicas que anteriormente limitaban el acceso a la educación media superior. “Se trata de generar condiciones más justas para que todos tengan oportunidad de continuar sus estudios”, sostuvo.
Según la SEG, Guanajuato cuenta con más de 1.2 millones de estudiantes en educación básica, lo que cada año genera una alta demanda de espacios en preparatoria. Alcanzar la meta del 85 por ciento implicaría garantizar lugar para al menos 85 mil jóvenes, lo que obliga a fortalecer la infraestructura, la plantilla docente y la coordinación entre subsistemas educativos.
A pesar de los retos, autoridades educativas aseguran que el estado ha logrado recuperarse tras los efectos de la pandemia en el aprendizaje. “Según las mediciones de 2025, ya estamos en niveles previos a la pandemia”, indicó Ling Altamirano.
La implementación de este diagnóstico masivo representa un cambio de enfoque en la política educativa estatal, al pasar de un modelo de selección a uno de acompañamiento. No obstante, el desafío será que los resultados de esta evaluación se traduzcan en acciones concretas que eviten que miles de jóvenes queden fuera del sistema educativo cada año.