Parques y Vida Silvestre presentó una denuncia ante la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) por la colocación de tablas de madera con clavos como medida para impedir el ingreso de osos a viviendas de San Pedro, al señalar que esto podría causar heridas, dolor y sufrimiento a los ejemplares.
Luis Herrera Sosa, director general del organismo, señaló que el oso negro es una especie protegida, por lo que condenó que exista maltrato animal; en el documento se pide a la Profepa investigar cuántos dispositivos se fabricaron, distribuyeron y dónde se colocaron, a la par de conocer si fueron retirados y si algún ejemplar tuvo contacto con ellos.
"Hay que recordar que tanto en Nuevo León como en todo el país es una especie protegida, no puede existir ningún maltrato animal", señaló a través de un video Herrera Sosa.
Aunado a esto, señaló que las heridas que los clavos podrían ocasionar en los osos son un ambiente idóneo para la reproducción del gusano barrenador, plaga vigente en la entidad.
"Este tipo de metodologías que los vecinos utilizaron basándose en lo que han realizado en otros países o lo que han visto en redes sociales o en internet causan heridas en estos ejemplares que son foco de infección para que la mosca coloque sus huevecillos en el ejemplar", compartió el director del organismo.
Durante el fin de semana se dio a conocer a través de redes sociales que vecinos de la colonia Olinalá, en San Pedro, habrían fabricado y distribuido entre residentes de la zona tablas de madera con clavos que colocaron en sus puertas y patios en búsqueda de ahuyentar a los osos que viven en el sector.
Previamente el mismo organismo condenó su uso y a través de un comunicado compartió que realizaría recorridos en la zona para constatar la presencia de los dispositivos e informar sobre las medidas adecuadas para prevenir los acercamientos, además de que buscarán instalar mesas de diálogo permanentes con autoridades y residentes.
nrm