Una mochila escolar demasiado pesada puede convertirse en un problema que pasa desapercibido durante el regreso a clases. Libros, cuadernos, útiles y hasta objetos que no se utilizarán durante el día pueden hacer que la carga aumente y termine afectando la postura de niñas y niños.
¿Cuánto peso es demasiado para un menor? La respuesta depende de cuánto pesa cada niño, pero autoridades de salud tienen una recomendación concreta para evitar que cargar la mochila todos los días termine provocando molestias o problemas musculoesqueléticos.
La Secretaría de Salud de la Ciudad de México recomienda que el peso de la mochila no supere el 15 por ciento del peso corporal del menor.
Por su parte, el Instituto Mexicano del Seguro Social actualizó esta recomendación para el ciclo escolar 2026-2027 y señala que la carga debe mantenerse entre 10 y 15 por ciento del peso corporal.
¿Cuánto puede cargar un niño en su mochila?
Para saber si la mochila tiene un peso adecuado, basta con tomar como referencia el peso del menor. Por ejemplo:
- 20 kilos: entre 2 y 3 kilos.
- 25 kilos: entre 2.5 y 3.75 kilos.
- 30 kilos: entre 3 y 4.5 kilos.
- 35 kilos: entre 3.5 y 5.25 kilos.
- 40 kilos: entre 4 y 6 kilos.
Estas cantidades consideran todo lo que lleva el niño en la mochila, no solamente los libros. La botella de agua, la lonchera, los útiles y cualquier otro objeto también forman parte de la carga.
La SEDESA utiliza como ejemplo a un menor de 30 kilos: su mochila no debería superar los 4.5 kilos.
¿Qué pasa si la mochila pesa demasiado?
El exceso de peso puede hacer que los niños modifiquen su postura para compensar la carga. De acuerdo con la Secretaría de Salud, esto puede provocar dolor en la espalda y los hombros, además de favorecer problemas en la columna y la cadera.
La dependencia advierte que mantener esta práctica durante mucho tiempo puede generar afectaciones en el sistema musculoesquelético. Por eso, antes de comenzar la jornada escolar conviene revisar:
- Qué libros necesita realmente el niño ese día.
- Qué cuadernos utilizará.
- Si lleva útiles que no necesita.
- Si la botella de agua y otros objetos pueden colocarse de manera que distribuyan mejor el peso.
El peso no es el único aspecto que importa. Tanto SEDESA como el IMSS recomiendan prestar atención a las características de la mochila. Lo ideal es que tenga:
- Material ligero.
- Correas amplias y acolchadas.
- Soporte acolchado en la espalda.
- Tamaño acorde con el cuerpo del menor.
- Dos correas para utilizar ambos hombros.
La Secretaría de Salud de la Ciudad de México también recomienda que la mochila no sea más ancha que los hombros ni se extienda por debajo de la cintura.
¿Las mochilas con ruedas son mejores?
Pueden ser una alternativa para reducir la carga sobre los hombros, pero no siempre son la opción más práctica. SEDESA señala que deben considerarse las condiciones del trayecto escolar, especialmente si el menor necesita subir escaleras, ya que esto puede aumentar el riesgo de lesiones o caídas.
Una revisión diaria de la mochila puede evitar que el niño cargue peso innecesario. Y si presenta dolor constante de espalda, molestias en los hombros o una mala postura, es recomendable consultar a un profesional de la salud.
JCM