Médicos y profesionales de la salud que acompañan a mujeres que buscan interrumpir un embarazo aseguraron que la permanencia del aborto en el Código Penal en Guanajuato también impacta su ejercicio profesional, al generar un ambiente de incertidumbre y temor ante posibles consecuencias legales por brindar orientación o atención médica.
Lo anterior, luego de que en Guanajuato no se ha logrado despenalizar el aborto y que el tema se encuentra en análisis con colectivos provida, Proaborto y autoridades en el Congreso del Estado.
La médica cirujana y psicoterapeuta psicoanalítica Yoselin Rivera Vilchis, representante de la Red Salvemos Miles de Vidas México, señaló que uno de los efectos de la criminalización es que el personal sanitario se siente vulnerable al momento de atender este tipo de casos.
“No deberíamos tener que elegir entre ayudar y acompañar para proteger la salud de una persona o quedarnos calladas por miedo a ser criminalizadas, esa es la realidad que vivimos muchas profesionales de la salud”, afirmó.
Explicó que, aunque su obligación ética y profesional es priorizar la vida y la salud de las pacientes, el marco legal vigente genera incertidumbre entre quienes brindan atención, ya que existe el temor de ser señalados o perseguidos por su actuación médica.
Rivera Vilchis recordó el caso de una mujer de 22 años, madre de dos hijas y originaria de una comunidad con alta marginación, quien recurrió a un método inseguro para interrumpir su embarazo.
La paciente sobrevivió tras permanecer dos meses en terapia intensiva por un choque séptico, aunque perdió ambas piernas debido a las complicaciones.