Durante la misa dominical celebrada en la Catedral Basílica de León, el arzobispo Jaime Calderón Calderón envió una felicitación a los padres de familia con motivo del Día del Padre y exhortó a los fieles a mantener la esperanza en Dios frente a las dificultades de la vida, recordando que la salvación y la resurrección son el destino último de los creyentes.
Durante los avisos parroquiales, la Arquidiócesis de León anunció la próxima ordenación episcopal de monseñor Rubén de la Cruz Martínez y monseñor Ramón Orozco Muñoz, quienes fueron nombrados recientemente obispos auxiliares.
Anuncian ceremonia de ordenación episcopal y peregrinación
La ceremonia de profesión de fe y juramento se realizará el próximo 16 de julio a las 11:00 de la mañana, en un acto que marcará el inicio formal de su ministerio episcopal dentro de la Arquidiócesis.
Asimismo, se invitó a los fieles a participar en las actividades conmemorativas por la llegada de la imagen de la Madre Santísima de la Luz a la Villa de León, celebración que tendrá lugar el 2 de julio.
Ese día se celebrará una misa solemne a las 12:00 del mediodía presidida por el propio arzobispo Jaime Calderón Calderón, mientras que por la tarde se llevará a cabo la tradicional peregrinación que partirá a las 6:00 de la tarde desde el puente Barón y Morales con destino a la Catedral Metropolitana.
Dejan mensaje por Día del Padre
Al concluir la celebración eucarística, el prelado deseó un feliz domingo a los asistentes y reiteró su reconocimiento a los padres de familia.
En su reflexión, Calderón Calderón señaló que los desafíos, incomprensiones y dificultades que se viven en el mundo no deben hacer perder de vista la promesa de la vida eterna.
“Las incomprensiones que podamos tener en este mundo no son nada para la belleza de poder gozar de la vida de Dios. Este mundo es de paso, sumamente importante porque aquí nos jugamos la salvación, pero la palabra última del Señor es estar con Él en su resurrección”, afirmó.
El arzobispo destacó que la fe y la perseverancia son fundamentales para enfrentar los retos de la sociedad actual y permanecer firmes en el camino cristiano.
“Quien confía en el Señor, quien permite que su palabra fructifique en su vida y la anuncia aun con los desafíos que presenta la sociedad actual, alcanzará la salvación. Está en juego mi salvación y la salvación del mundo entero, aunque muchas veces no quiera ni siquiera escuchar”, señaló.