Cerca de 40 personas estuvieron presentes en la marcha para recordar a los padres de familia que han sido desaparecidos en el estado de Guanajuato donde Celaya, Irapuato y León son los municipios que más han registrado desapariciones de hombres de los cuales el 70% son padres de familia.
Este domingo cerca de las 11:20 de la mañana, integrantes de los colectivos León Unido y Buscando con el Corazón marcharon desde al Arco de la Calzada hasta la Plaza Principal este Día del Padre para exigir la pronta localización de los padres desaparecidos y hermanos que faltan.
En el marco del Día del Padre, unieron esfuerzos para visibilizar una realidad que, aseguran, pocas veces ocupa la atención pública: la desaparición de hombres, muchos de ellos padres de familia que dejaron hogares incompletos y niños esperando su regreso.
Con fotografías, fichas de búsqueda y consignas, los asistentes exigieron a las autoridades redoblar esfuerzos para localizar a quienes permanecen desaparecidos y atender una problemática que afecta a cientos de familias en el estado.
Paula Rojas, representante del colectivo Buscando con el Corazón, explicó que la movilización surgió específicamente para recordar a los padres desaparecidos y evidenciar el impacto que estas ausencias tienen en las familias.
“Por primera vez decidimos marchar en alusión al Día del Padre para visibilizar la desaparición masculina, el 70 por ciento de los desaparecidos en Guanajuato son padres de familia y los municipios con más casos son Celaya, Irapuato y León, detrás de cada hombre desaparecido hay hijos, esposas, madres y hermanos que siguen esperando respuestas”, señaló.
La activista afirmó que uno de los objetivos es combatir la estigmatización que enfrentan las víctimas de desaparición cuando se trata de hombres adultos.
“Muchas veces se minimiza la desaparición de los hombres porque existe la idea de que algo habrán hecho o que estaban involucrados en actividades ilícitas. Nosotros queremos recordar que son seres humanos, que tienen derechos y que sus familias merecen encontrarlos”, expresó.
A la movilización se sumó el colectivo Unidos por los Desaparecidos de León, Rocío Gómez, representante de esta agrupación, destacó que la marcha buscó también visibilizar a las infancias que han crecido sin la presencia de sus padres.
“Venimos hoy a participar en esta marcha por el Día del Papá, por las infancias que dejaron estos padres que ahora están desaparecidos. Nos interesa esta causa porque sabemos que detrás de cada desaparición hay niños que siguen esperando a sus papás”, comentó.
Asimismo, hizo un llamado a las autoridades y a la sociedad para evitar la criminalización de las víctimas.
“Hemos escuchado muchos comentarios donde todavía los criminalizan, donde dicen que ellos se lo buscaron. La realidad es que nadie sabe qué hay detrás de una desaparición. Lo único cierto es que están desaparecidos y que tienen que ser localizados”, afirmó.
Entre las asistentes se encontraba Jessica Domínguez Gómez, integrante de Unidos por los Desaparecidos de León, quien desde hace casi seis años busca a su hermano Eduardo Domínguez Gómez, desaparecido el 7 de diciembre de 2019 en la comunidad Rancho Puerta de San Germán, en León.
Jessica relató que Eduardo es padre de cinco hijos, dos hombres y tres mujeres y que su ausencia continúa marcando la vida de toda la familia.
“Los niños necesitan a su papá, no es lo mismo verlo en una fotografía que tenerlo presente, yo trato de hablarles de él, de recordarles quién era, porque los más pequeños prácticamente han crecido sin su presencia”, explicó.
La buscadora señaló que la búsqueda no se ha limitado a Guanajuato, pues han seguido pistas en estados como Jalisco y Michoacán con la esperanza de encontrarlo.
“Yo como hermana siento que Eduardo sigue vivo. Cada pista que recibimos la investigamos, hace poco nos dijeron que había sido visto en Michoacán y fuimos a verificar. No podemos dejar de buscar mientras no tengamos una respuesta”, afirmó.
Los colectivos coincidieron en que la unión entre agrupaciones fortalece la exigencia de justicia y permite acompañar a más familias que enfrentan la incertidumbre de no saber dónde están sus seres queridos.
Con fotografías levantadas al cielo y mensajes dirigidos a los padres ausentes, los participantes concluyeron la marcha reiterando que la desaparición de hombres también debe ser atendida con la misma urgencia y sensibilidad que cualquier otra forma de violencia.