Espectáculos

Cómo los Premios Oscar se convirtieron en la mayor herramienta de marketing de Hollywood para salvar el cine

Detrás de cada discurso emotivo y cada estatuilla dorada, existe una maquinaria millonaria de campañas, lobbying y estrategias digitales que convierte a la noche más glamorosa del cine en el negocio más rentable del año.

Cada año, a finales de febrero o principios de marzo, Hollywood detiene el mundo. 

Las cámaras apuntan al Dolby Theatre de Los Ángeles, las celebrities desfilan por la alfombra roja y millones de personas en todo el mundo se sientan frente a sus pantallas para ver quién se lleva la estatuilla dorada

Pero detrás del glamour y los discursos emotivos, los Premios Oscar  son, ante todo, una poderosa máquina de marketing diseñada para mantener viva a una industria que lleva años luchando por sobrevivir.


Nuevos presentadores de los Premios Oscar 2026 | Especial
Los Oscar no nacieron del amor al cine. | Especial

Nacidos para proteger a la industria

Los Oscar no nacieron del amor al cine. La Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas fue concebida originalmente por Louis B. Mayer, presidente de Metro-Goldwyn-Mayer, como una organización para mejorar la imagen pública de la industria y mediar en disputas laborales. 

En otras palabras: desde el día uno, la intención fue proteger al negocio. Y esa lógica sigue siendo la misma casi 100 años después, solo que con mucho más presupuesto y mucha más audiencia.

William Friedkin, director ganador del Oscar, lo describió sin rodeos como "el mayor esquema de promoción que alguna industria haya ideado para sí misma".

Una industria bajo presión


La industria cinematográfica lleva años enfrentando una realidad incómoda. En España, por ejemplo, cada espectador fue al cine en promedio apenas 1.5 veces en 2024, la cifra más baja jamás registrada, mientras que el 60.7% de la población ve películas en casa al menos una vez por semana. 

A nivel global, en 2025 la asistencia a salas cayó un 5.5%, y aunque la recaudación total se mantuvo estable gracias al aumento en el precio de los boletos, la tendencia es clara: el público ya no va al cine como antes.

Ante esa "crisis de taquilla" y el dominio del streaming, los Oscar se han convertido en una de las pocas palancas capaces de sacar al público de sus casas y llevarlo de vuelta a las salas.

El efecto Oscar: entre el 10% y el 50% más en taquilla


Una nominación al Oscar no es solo un reconocimiento artístico: es un relanzamiento comercial con cifras concretas. Se estima que un Oscar puede añadir entre un 10% y un 50% a los ingresos ya alcanzados por una película, y que las ganadoras de Mejor Película pueden sumar entre 20 y 50 millones de dólares adicionales. 

El patrón se repite año tras año:

American Beauty (2000) había llegado a 75 millones de dólares antes de las nominaciones. Tras ellas, se amplió su exhibición y terminó recaudando 130 millones en EE.UU., con el 43% de esa cifra obtenida después del anuncio. 

Green Book (2018) obtuvo la mitad de sus 85 millones domésticos tras las nominaciones, gracias a una expansión de salas por parte de Universal. Room (2015), drama independiente de A24, ganó el 65% de su taquilla después de sus nominaciones principales. 

Y Parasite (2019), el primer filme de habla no inglesa en ganar Mejor Película, vio cómo su distribuidora Neon duplicó sus salas hasta casi 2,000 después de las cuatro estatuillas.

En los Oscar 2025, Anora, dirigida por Sean Baker con un presupuesto de apenas 6 millones de dólares, arrasó con cinco premios incluyendo Mejor Película, y terminó recaudando 40 millones de dólares en todo el mundo. Un retorno de más de seis veces su inversión inicial, impulsado en gran parte por el efecto Oscar.

¿Cómo se eligen las películas que serán nominadas a los Oscar 2026? La regla clave
A nivel global, en 2025 la asistencia a salas cayó un 5.5%

Y el impacto no se limita a las películas. Un actor ganador del Oscar puede aumentar su caché entre un 20% y un 50% en futuros contratos, mientras que un director ganador puede llegar a triplicar sus honorarios para sus próximos proyectos.

El streaming también se beneficia


En la era digital, el efecto Oscar no se queda en las salas. Un estudio de Parrot Analytics para TheWrap revela que los nominados a Mejor Película entre 2020 y 2024 generaron más de 1,200 millones de dólares en ingresos globales por streaming. 

Nielsen señala que la disponibilidad en línea de estos títulos cerca de la ceremonia crea un "efecto halo": en 2022, los espectadores consumieron casi 8,500 millones de minutos de las nueve películas nominadas a Mejor Película solo en Estados Unidos.

Los casos son contundentes: CODA (2021), distribuida por Apple TV+, acumuló 211 millones de horas de visionado tras ganar tres Oscar incluyendo Mejor Película. 

Elvis (2022) sumó 2,122 millones de minutos vistos en streaming durante ese año y recibió un impulso extra de 568 millones de minutos adicionales en las primeras semanas de 2023, justo después de sus nominaciones.

Las campañas de lobbying: el Oscar también se compra


Lo que muchos espectadores no ven es la maquinaria que opera meses antes de la ceremonia. Las llamadas Oscar campaigns son estrategias de relaciones públicas y marketing multimillonarias. 

Entre las tácticas más utilizadas están las proyecciones especiales para miembros de la Academia, la publicidad masiva en televisión e internet que representa alrededor del 53% del total de la inversión, y el lobbying directo: cenas, fiestas y eventos para lograr contacto cara a cara entre los posibles candidatos y los votantes.

Los números hablan solos: se estima que Netflix gastó 30 millones de dólares únicamente en la campaña de Emilia Pérez. Para las producciones independientes sin ese respaldo financiero, el camino es mucho más difícil: la sola inscripción tiene un costo y la promoción puede requerir inversiones que superan el presupuesto de la propia película.

El marketing digital: redes sociales e influencers, el nuevo campo de batalla

Los anuncios en revistas y carteles publicitarios de la época dorada de Hollywood han dado paso a estrategias digitales, uso intenso de redes sociales y colaboraciones con influencers. Hoy, actores, directores y estudios utilizan Instagram, X y TikTok para posicionar sus proyectos meses antes de la ceremonia.

Y nada de esto es casual. Los Oscar 2025 generaron 104.2 millones de interacciones en redes sociales, la mayor cantidad de cualquier programa de televisión en la temporada 2024-25. 

Cada chiste del presentador, cada reacción viral, cada discurso emotivo está pensado para generar conversación y tendencia. El análisis de audiencias en tiempo real permite a los organizadores y publicistas ajustar sus estrategias sobre la marcha, con métricas de interacción que les dan una ventaja enorme para influir en el momento justo.

Votante de los Premios Oscar admite que fingen ver las películas
Los nominados a Mejor Película entre 2020 y 2024 generaron más de 1,200 millones de dólares en ingresos

¿Marketing o arte? Las dos cosas, siempre

La crítica ha señalado en ocasiones que los Oscar se han comercializado demasiado, perdiendo parte de su esencia original. 

A pesar de ello, la gala sigue siendo el referente más poderoso de la industria cinematográfica, y el marketing que la rodea demuestra que la clave para seguir siendo relevante es la constante evolución.

Esa tensión entre el arte y el negocio es, en el fondo, lo que hace a los Oscar tan fascinantes y tan contradictorios. Son al mismo tiempo la celebración más sincera del séptimo arte y la campaña de relaciones públicas más efectiva de la historia del entretenimiento.

 Y mientras Hollywood siga necesitando justificar su existencia ante un público que tiene más opciones que nunca, la estatuilla dorada seguirá siendo su mejor argumento de venta.


Google news logo
Síguenos en
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.