En Tamaulipas, el cannabis ya desplazó al tabaco como segunda droga con la que comienzan a consumir sustancias quienes llegan a centros de tratamiento, mientras el cristal ya ocupa el primer lugar como droga de impacto.
Ruta de consumo en Tamaulipas
La nueva ruta de consumo se desprende del Informe del Sistema de Vigilancia Epidemiológica de las Adicciones (Sisvea) 2025, recién publicado por la Secretaría de Salud federal, y para el cual se entrevistó a 466 personas captadas ese año por Centros de Tratamiento y Rehabilitación No Gubernamentales.
De acuerdo con los resultados obtenidos, el 32.8% identificó al alcohol como su droga de inicio; 29.8% al cannabis, y 27.5% al tabaco. La cocaína representó 4.5% y los estimulantes de tipo anfetamínico (ETA), particularmente el cristal, apenas 2.1%.
Principal sustancia de impacto
El panorama cambia cuando el Sisvea pregunta cuál es la sustancia que los propios usuarios identifican como la principal responsable de los problemas que los llevaron a buscar tratamiento especializado. En este indicador, los ETA/cristal ocupan el primer lugar en Tamaulipas con 29%, seguidos por el alcohol con 24.2%, y la cocaína con 23.4%. El cannabis, que ya desplazó al tabaco como segunda droga de inicio, aparece con 15.9% como droga de impacto.
La propia Secretaría de Salud federal identifica a Tamaulipas entre las entidades donde el comportamiento se aparta del patrón nacional. “En Coahuila, Chiapas, Ciudad de México, Michoacán, Nuevo León, Quintana Roo, Tabasco y Tamaulipas, el cannabis desplazó al tabaco como segunda droga de inicio más frecuente”, señala textualmente el informe.
La lectura de los dos indicadores permite observar un cambio en el perfil registrado por el sistema: el cannabis gana terreno en el inicio del consumo, mientras que el cristal concentra el mayor porcentaje cuando se identifica la sustancia asociada a los problemas que motivaron la búsqueda de tratamiento.
El informe, sin embargo, no establece que el consumo de cannabis conduzca posteriormente al de cristal; se trata de dos indicadores distintos reportados por las personas atendidas.
La Secretaría de Salud federal identifica a Tamaulipas entre las entidades con comportamiento distante
Por otro lado, en los registros de los servicios médicos forenses participantes, el Sisvea también documentó 78 defunciones en Tamaulipas con presencia de sustancias psicoactivas durante 2025. Sin embargo, el propio informe advierte que la presencia de una sustancia en una persona fallecida no significa necesariamente que esa droga haya sido la causa directa de la muerte.
El Sisvea integra información de Centros de Tratamiento y Rehabilitación No Gubernamentales, Centros Especializados de Tratamiento o Internamiento para Adolescentes, Servicios Médicos Forenses y Servicios Médicos de Urgencias, con el objetivo de monitorear las tendencias de consumo de sustancias psicoactivas y sus consecuencias para la salud pública.
AA