Las autoridades educativas de México ya plantean estrategias para reducir el uso del celulares en las escuelas. En este contexto especialistas han compartido qué pasa en el cerebro de los niños y adolescentes cuando la tecnología se vuelve una adicción.
Desde la Mañanera del Pueblo, la Dra. Lucía Magis-Weinberg, directora del Centro de Juventud Digital de la Universidad de Washington y la Mtra. Tanía Rodríguez García, directora general de COSIO, compartieron todo este proceso.
¿Qué ocurre en el cerebro con la adicción al celular?
Especialistas advirtieron que, cuando existe una adicción, el uso constante de la tecnología puede afectar la producción de dopamina, la atención, el control de impulsos y la toma de decisiones.
La Mtra. Tanía Rodríguez García, explicó que el uso problemático de la tecnología está relacionado con la dopamina, un neurotransmisor asociado con la sensación de bienestar.
"El uso problemático de la tecnología se desarrolla con la dopamina, neurotransmisor que nos hace feliz".
La especialista señaló que al utilizar redes sociales se libera una mayor cantidad de dopamina que en actividades cotidianas. Sin embargo, cuando esa estimulación es constante, el cerebro responde para protegerse.
De acuerdo con la explicación, ante esta sobrecarga el cerebro:
- Deja de producir tanta dopamina
- Elimina o esconde parte de sus receptores de dopamina
Como consecuencia, disminuye la cantidad de dopamina disponible y actividades que antes resultaban placenteras dejan de generar la misma satisfacción.
"No solamente se trata de que un niño sea apático, sino que ya su cerebro deja de funcionar de manera distinta. Se puede recuperar el proceso, por supuesto, con el tiempo y cuidado adecuado".
¿Qué pasa con la atención y el control?
La experta explicó que otro de los procesos afectados es el funcionamiento de la corteza prefrontal, región encargada de funciones como:
- Atención
- Concentración
- Control de impulsos
- Manejo de emociones
- Toma de decisiones
Al ser una de las últimas áreas del cerebro en desarrollarse, el uso problemático de la tecnología puede impactar este proceso y dificultar la capacidad de concentrarse y autorregularse.
Señales de una adicción
Además, indicó que, como ocurre con otras adicciones, pueden presentarse señales como:
- Pérdida de control o incapacidad para dejar de usar el celular
- Continuar utilizándolo pese a que genere problemas
- Necesidad de usarlo cada vez más tiempo
¿Se puede recuperar el cerebro?
La especialista explicó que el cerebro tiene neuroplasticidad, es decir, la capacidad de adaptarse y modificarse. Con base en las recomendaciones de la Clínica Restart, cuando existe una adicción diagnosticada por un especialista, se sugiere:
- De 0 a 6 años: retirar el celular destinado al entretenimiento y ofrecer otras actividades; el cerebro puede tardar de un día a una semana en reorganizarse
- De 6 a 12 años: realizar el mismo proceso, aunque la reorganización puede tomar alrededor de un mes.
- De 13 años o más: no retirar completamente el dispositivo, sino reducir su uso de forma gradual y con acompañamiento.
Estas medidas aplican únicamente cuando existe una adicción diagnosticada por un especialista.
¿Qué pasa en la adolescencia, una etapa clave?
La Dra. Lucía Magis-Weinberg explicó que la adolescencia es un periodo fundamental para el desarrollo cerebral.
Según la especialista, las plataformas digitales activan y sensibilizan el sistema límbico, mientras que el uso constante puede reforzar conductas automáticas y hábitos poco saludables, e incluso llegar a convertirse en una adicción.
Durante esta etapa el uso constante puede asociarse con cambios en zonas frontoparietales y favorecer:
- Erosión de la atención
- Mayor distracción y cambios frecuentes entre tareas
- Más errores
- Mayor esfuerzo, estrés y frustración
Además, comenzar a utilizar estas plataformas desde edades tempranas puede afectar el desarrollo cognitivo.
Recomendaciones para un desarrollo cerebral saludable
La Dra. Magis-Weinberg recomendó promover hábitos que favorezcan el desarrollo del cerebro durante la adolescencia:
- Dormir entre 9 y 10 horas ininterrumpidas al día
- Realizar al menos una hora de actividad física
- Mantener una dieta balanceada
- No consumir tabaco, alcohol u otras drogas
- Favorecer la convivencia con familiares y amistades
- Dedicar tiempo al aprendizaje escolar y a intereses personales
- Desarrollar intereses e identidad propia, recordando que el aburrimiento también puede ser una fuente de creatividad.
YRH