El pasado 24 de agosto, una mujer galesa llamada Jodie Thomas compartió la historia del calvario que vivió su niña de cuatro años, Sienna, luego de que fueran a una zapatería y, al probarse unos zapatos sin calcetines, ésta adquirió una infección que derivó en una sepsis.
"Disculpen por las desagradables fotografías", escribió Thomas desde su cuenta de Facebook, en la que compartió fuertes imágenes del pie —y el sufrimiento— de su pequeña hija.
La pesadilla inició hace una semana, cuando ambas acudieron a una tienda y, como hacía calor, Jodie permitió que Sienna se probara unos zapatos sin usar calcetines. Según los médicos, la niña debió de haber tenido una herida en el pie por donde las bacterias ingresaron a su organismo y causaron una infección que derivó en una sepsis.
"A todos los papás: por favor, pónganle calcetines a sus hijos cada vez que los lleven a probarse zapatos. En estos momentos, me siento culpable por no haberlo hecho con mi hija, ya que esto puede causar una infección en todo el cuerpo. ¡Nunca sabes quién usó los zapatos antes que tú!", escribió la atribulada madre en su cuenta de Facebook.
Según el periódico The New York Post, Sienna empezó a quejarse de un dolor muy intenso al día siguiente de la visita a la zapatería. El doctor revisó su pie, halló la infección y extrajo la pus que se había formado; sin embargo, al día siguiente la infección se había propagado a la pierna y la niña tuvo que pasar cinco días en el hospital Príncipe Carlos de Merthyr Tydfil, ciudad localizada en Aberfan, al sur de Gales.
Aunque el diagnóstico decía que se trataba de una sepsis —un síndrome de reacciones fisiológicas, patológicas y bioquímicas exacerbadas que forman parte de la respuesta inmunitaria a una infección—, la extracción continua de pus y la administración de antibióticos logró poner a la Sienna fuera de peligro.
Jodie Thomas insistió en la utilidad de llevar un par extra de calcetines al ir a la zapatería. El Dr. Ron Daniels, director de Sepsis Trust del Reino Unido, por su parte concluyó diciendo: "Este caso aterrador nos muestra que la sepsis afecta indiscriminadamente y puede afectar a cualquier persona en cualquier momento".
FM