Un eclipse lunar total volverá a llamar la atención en el cielo nocturno con un fenómeno que muchos conocen como Luna de Sangre, pero que esta vez coincide con otra denominación curiosa: la Luna de Gusano.
Aunque suena extraño, ambos nombres tienen explicaciones distintas y están relacionados con la astronomía y las tradiciones antiguas.
Por qué la luna se vuelve roja durante un eclipse
Durante un eclipse lunar total, la Tierra se coloca exactamente entre el Sol y la Luna. En ese momento, la sombra del planeta cubre por completo al satélite natural.
Sin embargo, la Luna no desaparece del todo. Parte de la luz del Sol atraviesa la atmósfera terrestre y se filtra hacia la superficie lunar, provocando un tono rojizo o anaranjado. Ese efecto es lo que popularmente se conoce como luna de sangre.
De acuerdo con la NASA, este fenómeno ocurre varias veces al año cuando el Sol, la Tierra y la Luna se alinean de forma precisa.
Qué es la Luna de Gusano
El otro nombre no tiene que ver con el eclipse, sino con el calendario natural.
La Luna de Gusano es el nombre tradicional de la luna llena de marzo. El término proviene de antiguas tradiciones en Norteamérica que relacionaban las fases de la Luna con los cambios de estación.
Durante este periodo:
- El suelo comienza a descongelarse.
- Aparecen lombrices y pequeños gusanos.
- Regresan aves que se alimentan de ellos.
Por eso la luna llena que marca el final del invierno recibió ese nombre. En ocasiones, como ocurre este año, la luna llena de marzo coincide con un eclipse lunar total.
Cuando sucede esa combinación, el cielo muestra una luna roja que además corresponde a la luna de gusano, lo que da lugar a uno de los nombres más curiosos del calendario astronómico.
Además del color rojizo, el evento puede observarse durante varias horas mientras la sombra de la Tierra avanza sobre la superficie lunar.
A diferencia de los eclipses solares, no se necesita equipo especial para verlo. Basta con mirar el cielo en el momento adecuado y, si el clima lo permite, observar cómo la Luna cambia lentamente de brillo hasta adoptar su característico tono rojo.
Eventos como este no ocurren todos los meses, por lo que para muchos aficionados a la astronomía se trata de una oportunidad ideal para disfrutar del cielo nocturno.
JCM