El esperado evento astronómico comenzará oficialmente durante la noche del 2 de marzo de 2026. En ese momento, la Luna iniciará su ingreso a la zona de penumbra terrestre, marcando el inicio de un proceso visualmente impactante para los observadores.
La actividad celestial se extenderá hasta las primeras horas del 3 de marzo . El fenómeno concluirá definitivamente cuando el satélite abandone totalmente la sombra de nuestro planeta, cerrando un ciclo que no se repetirá de forma total hasta el 2028.
¿Qué es un eclipse lunar total?
Un eclipse lunar total ocurre cuando la Tierra se posiciona exactamente entre el Sol y la Luna. Esta alineación perfecta bloquea la luz solar directa que normalmente ilumina al satélite, sumergiéndolo en la oscuridad de la sombra de nuestro mundo.
Durante el suceso, el astro nocturno atraviesa la región más profunda de la sombra, denominada umbra. A diferencia de los eclipses solares, este evento es visible para cualquier persona situada en la mitad del planeta donde sea de noche.
¿Cuáles son las fases del eclipse?
El eclipse tendrá una duración total de 5 horas y 39 minutos. Los observadores podrán apreciar el punto máximo de mayor intensidad a las 11:33 GMT, cuando el disco lunar esté completamente sumergido en la sombra.
- Inicio penumbral (08:44 GMT): Comienza un sombreado muy tenue y difícil de notar en la superficie lunar.
- Fase parcial (09:50 GMT): La sombra oscura empieza a cubrir la Luna, simulando un pequeño mordisco en su contorno.
- Totalidad (11:04 GMT): El satélite entra por completo en la umbra y comienza a teñirse de un color rojo.
- Máximo (11:33 GMT): Momento culminante donde el color carmesí alcanza su mayor profundidad e impacto visual en el firmamento.
- Fin de totalidad (12:03 GMT): La Luna inicia su salida de la sombra central y el tono rojo se desvanece lentamente.
- Conclusión (14:23 GMT): El evento termina oficialmente cuando el satélite recupera su brillo y color blanco habitual tras salir de la penumbra.
¿Por qué otro nombre se le conoce?
Popularmente, a este fenómeno se le denomina "Luna de sangre" debido a su apariencia. En lugar de oscurecerse por completo, el cuerpo celeste adquiere un tono rojizo o cobrizo que le otorga un aspecto místico y muy llamativo.
Este nombre proviene del efecto de la atmósfera terrestre, que actúa como un filtro natural. Mientras que los colores azules se dispersan, los rayos rojos se curvan y logran iluminar la superficie lunar con ese resplandor carmesí tan distintivo.
El proceso es muy similar a lo que ocurre durante los atardeceres en México. La luz solar filtrada rodea nuestro planeta y se proyecta sobre el satélite, dándole un brillo especial que recuerda al color de la sangre en el cielo.
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