En México, nueve de cada diez personas con obesidad han buscado atención médica. La mayoría recibió recomendaciones enfocadas en mejorar su alimentación y hacer más ejercicio.
Sin embargo, 77 por ciento cree que la obesidad depende únicamente de sus decisiones personales, de acuerdo con un estudio internacional de Ipsos, presentado previo al Congreso Internacional sobre Obesidad 2026, que por primera vez se realizará en la Ciudad de México.
Los resultados reflejan que, pese a que la obesidad es reconocida científicamente como una enfermedad crónica, progresiva y multifactorial, persisten barreras para su atención integral y continúa predominando un enfoque centrado casi exclusivamente en recomendaciones sobre alimentación y actividad física.
Del 15 al 17 de julio, la capital del país albergará el Congreso Internacional sobre Obesidad (ICO 2026), considerado el principal foro científico mundial sobre esta enfermedad desde su creación en 1974.
Por primera vez se realizará en México, organizado por la Federación Mundial de la Obesidad en colaboración con la Sociedad Mexicana de Obesidad, y tendrá como sede el World Trade Center Ciudad de México.
Expertos revisarán avances médicos contra la obesidad
El encuentro reunirá a más de tres mil investigadores, médicos, científicos, responsables de políticas públicas y representantes de organismos internacionales, quienes analizarán la evidencia científica más reciente sobre prevención, diagnóstico y tratamiento de la obesidad, además de impulsar la colaboración multidisciplinaria frente a uno de los principales retos de salud pública a nivel global.
“Hoy sabemos que la obesidad es una enfermedad crónica, progresiva y multifactorial, influida por factores biológicos, genéticos, ambientales y sociales. Sin embargo, estos hallazgos muestran que aún es necesario seguir fortaleciendo el conocimiento sobre la enfermedad, así como promover un abordaje basado en la evidencia científica y libre de estigma”, afirmó Iñaki Villanueva, director del área médica de obesidad de Lilly México.
El especialista agregó que:
“Espacios como el Congreso Internacional de Obesidad permiten actualizar conocimientos e intercambiar experiencias para que cada vez más personas reciban una atención integral basada en la ciencia”.
Entre los participantes destacan:
Johanna Ralston, directora ejecutiva de la Federación Mundial de la Obesidad; Simón Barquera, presidente de ese organismo internacional; Rachel Batterham, profesora de Obesidad, Diabetes y Endocrinología de la University College London y una de las principales investigadoras en los mecanismos biológicos que regulan el apetito y el peso corporal.También, Jeffrey V. Lazarus, líder del grupo de Salud Pública y Enfermedades Hepáticas de ISGlobal Barcelona.
La participación de Lazarus cobra especial relevancia para México, al advertir que el país figura entre los de mayor riesgo de enfrentar una crisis sanitaria por enfermedad hepática esteatósica asociada a disfunción metabólica (MASLD), debido a la combinación de obesidad, diabetes tipo dos, sedentarismo, consumo creciente de alimentos ultraprocesados y una predisposición genética que favorece la acumulación de grasa en el hígado.
De acuerdo con las investigaciones que presentará en el congreso, más del 40 por ciento de la población adulta mexicana vive con MASLD, enfermedad considerada una de las amenazas metabólicas de mayor crecimiento en el mundo y que incrementará la presión sobre los sistemas de salud.
De acuerdo con los organizadores, el Congreso Internacional sobre Obesidad constituye el principal foro científico mundial dedicado al estudio de esta enfermedad y busca acercar la evidencia más reciente a la práctica clínica, fortalecer la colaboración entre especialistas de distintas disciplinas y promover una atención centrada en las personas y basada en evidencia científica.
El programa incluirá sesiones sobre prevención, diagnóstico, tratamiento, políticas públicas e investigación en obesidad y sus complicaciones metabólicas.
AI