El estilo de cabello que decides usar dice mucho sobre tu persona y la psicología aborda éste tema desde el punto de vista de quienes se dejan el cabello gris con gusto y a mucha honra.
Si eres una de esas personas, en MILENIO te explicamos que es lo que significa más allá de un gusto personal, para ver si encaja o no con quién eres y cómo te desarrollas diariamente.
Alivia el agotamiento emocional
De acuerdo con un estudio presentado en un medio español, tratar de parecer joven todo el tiempo resulta agotador emocionalmente. Muchas mujeres resienten un agotamiento por intentar ocultar los signos naturales del paso de los años.
Cuando ellas deciden dejar crecer las canas, esto les ayuda a soltar esa carga de tener que cumplie con ciertos estándares. Es una forma sencilla de aliviar el estrés generado por las exigencias sociales impuestas a las mujeres.
Al mostrarse tal y como son, las mujeres pueden "reconocerse" de nuevo, dándoles una sensación de libertad y tranquilidad al poder dejar de fingir algo que no son.
¿Cómo cambian sus prioridades?
Según varias teorías mencionadas en el estudio, cuando se llega a la etapa del envejecimiento, comienza una búsqueda distinta de intereses. Mientras que las jóvenes suelen enfocarse en la aprobación de terceras personas, en el caso de las mujeres adultas cambia.
Ellas prefieren vivir experiencias emocionales valiosas y pasar tiempo de calidad. El simple hecho de elegir las canas es un reflejo de donde decide invertir su tiempo y energía una mujer, priorizando actividades gratificantes y mostrando seguridad sobre lo que realmente quieren.
¿Cómo mejora la autenticidad?
Los psicólogos explican que la mente se siente mejor cuando “lo que eres por dentro coincide con tu imagen por fuera”. Esto se llama tener una identidad coherente y real.
Al dejar el tinte, se abandona la presión de otros, las canas pasan de ser un “error” que debe ser solucionado y se convierten en una imagen real de una misma.
¿Por qué fortalece la confianza?
La confianza es la clave principal para tomar esta decisión. Las mujeres que lucen su melena natural dicen sentirse mucho más seguras de sí mismas y cómodas con su apariencia.
Esta seguridad nace cuando se acepta el cambio en lugar de pelear contra él. Dejar las canas no es rendirse, sino lograr una reconciliación con la propia historia y vida personal.
Es una manera de valorar todo lo vivido y mostrar con orgullo lo aprendido. Así, el pelo blanco refleja una madurez que muchas mujeres lucen con seguridad.
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