México es uno de los 17 países megadiversos del mundo. Sin embargo, este enorme patrimonio es frágil y muestra claros signos de deterioro, debido a la explotación desmedida de recursos y a la contaminación que generamos.
Hoy, el país enfrenta una de las peores crisis ambientales de su historia. Datos de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), publicados en su informe 2024-2025, indican que el deterioro de los ecosistemas, la contaminación ambiental y la pérdida de especies muestran cifras alarmantes: más de 60 millones de hectáreas del territorio nacional sufren erosión severa y 15 por ciento de la flora mexicana ha sido declarada en peligro de extinción, mientras el país genera más de 102 mil toneladas de desechos sólidos al día y emite 1.1 por ciento de los Gases de Efecto Invernadero (GEI) globales, colocándose en el lugar 15 a nivel mundial.
Para mitigar estos impactos, el país requiere acciones decisivas, como una transición urgente hacia el uso de energías limpias y un modelo de desarrollo sustentable que proteja su biodiversidad e impulse el crecimiento al mismo tiempo.
Y es que estos problemas no solo afectan al medio ambiente y ponen en riesgo la biodiversidad mexicana, también son una amenaza directa para la salud pública, la economía y la seguridad alimentaria del país, en tanto que existe un indisoluble vínculo entre la salud ambiental y el bienestar social.
el dato...70 por ciento de las emisionescontaminantes
En zonas urbanas provienen del transporte vehicular.
“La base del metabolismo social y de la prosperidad de las naciones tiene por cimientos la salud del entorno natural. La habitabilidad del planeta, los alimentos, los materiales de construcción y la generación de una parte de la energía que consumimos son resultado de los servicios que nos brindan los ecosistemas naturales”, indica el mismo informe.
Para atender esta emergencia, el gobierno de México ha emprendido varias acciones para mitigar los impactos ambientales existentes y reducir los futuros, bajo lemas como “República que protege el medio ambiente y los recursos naturales” y “República con derecho al agua”, además de legislar en consecuencia.
Los 5 jinetes
Hoy el país enfrenta una grave crisis ambiental caracterizada por daños irreversibles y retos críticos en sus ecosistemas. Los factores principales incluyen la sobreexplotación de acuíferos, la deforestación acelerada, la contaminación del agua y del aire, además de los estragos propios del cambio climático a nivel global. Aquí, los cinco retos ambientales más severos que enfrenta nuestro país.
el dato...Más de 10 por ciento de todas las especies
Del planeta existen en México
1. La zona gris
Una visión realmente terrorífica es elevarse en un avión desde la Ciudad de México a las 7 am y no alcanzar a ver más allá de tu nariz. Sobre todo en tiempos de calor, una densa capa grisácea domina el horizonte y cubre todo lo que está abajo. Y ni hablar de los graves daños a la salud de quienes, sobre el suelo, intentan respirar ese aire.
Metrópolis como la Ciudad de México, Monterrey, Toluca y Guadalajara encabezan los índices de mala calidad del aire. Muy especialmente en la Zona Metropolitana del Valle de México, donde la radiación solar y el crecimiento vehicular desordenado provocan altas concentraciones de ozono, que detonan contingencias frecuentes.
La contaminación en México no es un problema sin solución, sino una crisis estructural compleja. La mala calidad del aire, agravada por la quema de combustibles fósiles, la proliferación de vehículos y la topografía de valles como la de la Ciudad de México, provoca miles de muertes prematuras al año.
Las principales fuentes de contaminación del aire en las ciudades mexicanas son: El transporte público y privado —responsable de más del 70 por ciento de las emisiones contaminantes en zonas urbanas—. Las Industrias y fábricas que operan sin controles adecuados; la quema de residuos y las prácticas agrícolas tradicionales.
Aunque los esfuerzos gubernamentales han sido insuficientes para revertir el daño, existen alternativas sostenibles en materia energética, gestión de residuos y manejo del agua, que junto con cambios regulatorios pueden mitigar el problema a corto y largo plazo.
2. Morir de sed
Son dos los puntos clave en la crisis del agua en México: en primer lugar la escasez, impulsada por el estrés hídrico, las sequías prolongadas y una sobreexplotación de los mantos acuíferos; en segundo término, la contaminación de ríos y lagos por descargas industriales sin tratar y las aguas residuales municipales, lo que compromete el acceso al agua potable para millones de personas.
el dato...1.1 por ciento de los GEI globales
Son emitidos por México.
En números cerrados, solamente 52 por ciento de la población tiene acceso al suministro de agua en sus hogares, con Durango, Chihuahua, Coahuila, Nuevo León, Zacatecas, San Luis Potosí, Aguascalientes y Guanajuato como los estados con mayor estrés hídrico, de acuerdo con datos del Gobierno de México.
Aunque no sufre las mismas sequías, la zona centro del país también vive su propia vulnerabilidad hídrica, evidente en los bajos niveles históricos del sistema Cutzamala y las recurrentes megas-fugas que afectan a millones de habitantes en CDMX y municipios conurbados.
3. Perder el piso
La deforestación y degradación de los suelos en el país alcanza cifras alarmantes. Los bosques y selvas mexicanas enfrentan una pérdida constante de cobertura forestal, a razón de más de 200 mil hectáreas por año. Las causas principales son el cambio de uso de suelo para la ganadería, la agricultura extensiva y la urbanización; los incendios forestales y la tala clandestina, lo que destruye el hábitat de miles de especies y acelera la erosión del suelo.
Las selvas tropicales y los bosques primarios son los ecosistemas con mayor riesgo. De acuerdo con la ONG Greenpeace, la mayor parte de la deforestación histórica reciente (más de 50 por ciento de la pérdida nacional) se concentra en el sureste mexicano, siendo los estados de Campeche, Quintana Roo, Yucatán y Chiapas los principales focos rojos. La Selva Maya también ha sufrido una reducción alarmante de su territorio.
4. En peligro de extinción
La pérdida de biodiversidad es un problema que se escapa a la vista de los habitantes de las grandes ciudades; no obstante, al ser México uno de los países megadiversos del mundo —que alberga más de 200 mil especies—, tiene un alto riesgo ecológico.
México ha perdido 50 por ciento de sus ecosistemas, principalmente selvas y manglares, y con ellos han desaparecido o están en el proceso muchas especies de flora y fauna, algunas de ellas endémicas.
Esta degradación no solo afecta a la flora y la fauna, al perder ecosistemas, perdemos servicios ambientales vitales como la purificación del aire, la provisión de agua dulce y los recursos que sirven de base para medicamentos y alimentos.
5. Ahogados en basura
La generación desmedida de residuos sólidos y la deficiente infraestructura para su recolección, separación y reciclaje provocan una acumulación masiva de basura. Gran parte de estos desechos terminan en tiraderos a cielo abierto, cuerpos de agua y océanos, que generan contaminación por plásticos y la emisión de gases de efecto invernadero como el dióxido de carbono, el ozono y el metano, que sobrecalientan el ambiente.
Para enfrentar esta problemática, el Gobierno de México busca implementar un manejo adecuado de los desechos sólidos desde casa, fomentando el modelo de las 3R: reducir, reutilizar y reciclar, así como la separación adecuada de residuos y el compostaje doméstico, por lo que en enero pasado entró en vigor la Ley General de Economía Circular, que plantea un cambio de paradigma en el modelo productivo del país.
AAL