En el mercado puedes encontrar opciones de mantequilla y margarina. Estos ingredientes, aunque parecidos y ser usados para las mismas cosas en la cocina, son en realidad muy diferentes, no solo por sus propiedades sino también por su origen.
Ambas son grasas culinarias esenciales usadas generalmente para untar, pero su naturales es muy distintas, por ello la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) compartió una guía y estudio sobre estas mediante la Revista del Consumidor de julio 2026.
¿Qué es la mantequilla?
La mantequilla es un producto graso pasteurizado de origen animal que se obtiene exclusivamente a partir de la leche o sus derivados. Técnicamente, se presenta como una emulsión del tipo agua en grasa láctea.
Su materia prima principal es la grasa de la leche, generalmente proveniente de la vaca, y durante su elaboración puede someterse a procesos de maduración, fermentación, batido o amasado.
¿Qué es la margarina?
Por su parte, la margarina es una emulsión de consistencia líquida o plástica obtenida a partir de grasas y aceites comestibles de origen vegetal.
Se fabrica utilizando aceites como los de soya, maíz, palma o girasol, a los que se añaden emulsificantes y diversos aditivos alimentarios.
A diferencia de la mantequilla, se define como un producto formulado y, con frecuencia, ultraprocesado.
Diferencias clave entre ambas
La distinción fundamental radica en su composición y proceso de fabricación:
- Origen de la grasa: la mantequilla contiene grasa butírica (láctea natural), mientras que la margarina emplea grasas vegetales que a menudo son modificadas artificialmente
- Método de obtención: para producir mantequilla se realiza un batido que agrupa los glóbulos de grasa y separa el suero de leche.
En cambio, la margarina se obtiene mediante procesos industriales que mezclan agua y aceites para formar una emulsión estable mediante cristalización - Contenido de grasas trans y saturadas: la mantequilla prácticamente no contiene grasas trans, la margarina sí las contiene debido a su procesamiento, aunque sus niveles suelen estar por debajo de los límites para ostentar un sello de advertencia.
No obstante, ambas tienen un alto contenido de grasas saturadas, por lo que se recomienda moderar su consumo - Uso en el fuego: al cocinar, la mantequilla se quema rápidamente a fuego alto, lo que le da un sabor amargo al producto, mientras la otra resiste temperaturas más elevadas sin cambios visuales evidentes, pero si se calientan por tiempo prolongado pueden producir sustancias indeseables como la acroleína
¿Cómo guarda la mantequilla y margarina?
Cuando compras mantequilla o margarina es probable que no uses todo lo que tienes en una sola ocasión, por ello su correcto almacenamiento es clave para su conservación y posterior uso.
Para esto, la Profeco recomienda conservarla en un envase bien cerrado, en refrigeración pero alejada de la luz para evitar que se arrancien o evitar que se deterioren.
En cuanto a su uso, es importante que sepas que si calientas la mantequilla, las proteínas de la leche se queman, por ello se torna de un color más oscuro y de un sabor amargo.
Por último, debes tomar que en cuenta que aunque estos productos son una constante en la cocina, debes moderar su consumo debido alto contenido de grasas saturadas, sobre todo por las grasas trans que contiene la margarina.
YRH