El uso de protector solar ha ganado popularidad: más allá de evitar las manchas y arrugas, es una de las formas más sencillas de prevenir tres tipos de cáncer de piel.
Sin embargo, pese a su creciente demanda, la gran variedad de opciones y el respaldo médico, son de los productos más incomprendidos. Por ello, MILENIO consultó a la doctora Daniela Bañuelos Díaz, especialista en dermatología por el Hospital Civil de Guadalajara, quien aclara algunos puntos sobre su uso.
FPS: por qué el FPS 100 no existe
“Hay dos grandes radiaciones emitidas por el sol implicadas en el daño de la piel: la radiación ultravioleta tipo A y la radiación ultravioleta tipo B”, comenta la dermatóloga. El Factor de Protección Solar permite calcular la segunda.
Mejor conocido como FPS, el factor mide la capacidad del fotoprotector, indicando la cantidad de energía solar necesaria para producir quemaduras una vez que se ha aplicado el protector solar, como explica la Administración de Alimentos y Medicamentos estadounidense (FDA, por sus siglas en inglés).
Para ilustrarlo basta imaginar 100 fotones de luz UV sobre la piel . Sin protección los todos penetran en ella, ocasionado daños. Con un FPS 30 solo 1 de cada 30 atravesará la barrera, lo que implica que una persona tendría que estar expuesta a 30 veces más energía de la habitual para sufrir la misma quemadura.
Dado que los valores de FPS pueden ser difíciles de interpretar es fácil caer en confusiones. Una de las creencias más populares es que el número marcado en la botella determina el tiempo seguro de exposición que permite el protector, sin embargo, la idea es incorrecta.
No se trata de cuánto tiempo sino de la cantidad de exposición, la cual puede variar a lo largo de la jornada, por ejemplo una hora de sol a las 9:00 es equivalente a exponerse 15 minutos pasado el mediodía.
Por otro lado, el FPS no reflejan como tal el porcentaje de rayos que bloquean, de hecho, a medida que aumenta el número, la diferencia en la protección se reduce: un FPS 30 frena el 97 % de los rayos UVB mientras que uno de 50 que bloquea el 98 %.
“Luego uno ve un FPS 100 y dice, "Es la mejor opción”, pero no hay ningún FPS que sea 100 porque eso no existe, eso es un marketing peligroso y engañoso para el paciente”, asegura la especialista.
Pese al 100 en las etiquetas de las botellas, al día de hoy ningún protector solar puede blindar al cuerpo del 100% de los rayos del sol, de hecho, un protector de este tipo bloquea solo entre un 1% y un 2% más que uno con 30.
Por otro lado, en un artículo para la revista Stanford Medicine, Joyce Teng, doctora en medicina y profesora de dermatología pediátrica explica que, en ocasiones los protectores solares con FPS más alto pueden llegar a ser más grasosos o irritantes.
“Es un error pensar que hay que usar un FPS muy alto para obtener algún beneficio; si te sientes cómodo usando un FPS más bajo, entonces es mejor que no usar protector solar”, explicó.
¿El FPS brinda suficiente seguridad?
Los expertos sugieren utilizar opciones con FPS de 30 o superiores, sin embargo, destacan que, más allá del número, hay que preocuparse por otros detalles.
La cantidad aplicada de protector es uno de ellos. Mayo Clinic alerta que la mayoría de las personas no utiliza suficiente para protegerse durante todo el día. Se requieren aproximadamente dos líneas largas en los dedos para proteger el rostro y dos cucharadas para el cuerpo (unos 30 ml).
Algunas instituciones de salud —como la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios— recomiendan untar protector cada dos horas ya que es el tiempo en que tarda el producto en degradarse. También es importante retocar después de nadar o sudar.
El otro punto a considerar es que el FPS no mide la protección contra los rayos UVA, el tipo A de radiación ultravioleta. Si bien las quemaduras en la piel contra las que protege el FPS suelen ser causadas por la radiación UVB, los rayos UVA también son peligrosos: contribuyen al envejecimiento prematuro de la piel, el riesgo de cáncer y problemas en el sistema inmunitario.
Por ello es crucial elegir una opción de amplio espectro: “Cada fotoprotector que ustedes compren debe de decir U-V-A y un circulito alrededor de las letras. Eso significa que mi fotoprotector también cubre contra ese tipo de radiación ultravioleta”, detalla la doctora Daniela.
Otros mitos que no se deben ignorar
Los estudios han detectado que las personas con piel oscura tienen un riesgo menor de padecer algún tipo de cáncer de piel, ya que la melanina ofrece cierta protección natural, sin embargo, esto no quiere decir que el órgano más grande del cuerpo esté libre de riesgo: los melanocitos siguen siendo susceptibles a enfermedades oncológicas.
Así que, independientemente de la tonalidad, el bloqueador es un buen aliado, especialmente considerando que, en este tipo de piel, el cáncer suele ser diagnosticado más tarde, lo que aumenta su letalidad.
Otro error común es creer que el protector solar es suficiente para blindar al cuerpo de cualquier peligro solar. Muchos estudios han demostrado que las personas que usan estos productos tienden a permanecer expuestas al sol durante más tiempo, lo que podría aumentar su riesgo de padecer cáncer de piel.
Tomando en cuenta esta tendencia, cualquiera puede echar mano de los filtros físicos: una barrera física que refleja y dispersa los rayos ultravioleta, lo que incluye ropa, paraguas y hasta parches opacos.
LHM