¿Alguna vez has sentido que a los 28, 30 o 31 años todavía no tienes todo “resuelto”? Tranquilo: no eres tú, es tu cerebro. Un nuevo estudio científico acaba de confirmar lo que muchos ya sospechábamos: la adolescencia cerebral no termina a los 18 ni a los 21… sino alrededor de los 32 años.
Según una investigación publicada en la revista Nature Communications por la Universidad de Cambridge, nuestro cerebro pasa por cinco grandes etapas a lo largo de la vida, y la más larga y caótica de todas es precisamente esa “segunda adolescencia”.
¿Qué dice exactamente el estudio?
Investigadores británicos analizaron más de 4 mil escáneres cerebrales de personas desde el nacimiento hasta los 90 años. Usaron inteligencia artificial para medir cómo se conectan y desconectan las distintas regiones del cerebro con el paso del tiempo.
Los resultados fueron clarísimos: el cerebro no madura de forma lineal. En vez de eso, tiene cinco fases bien marcadas, con cuatro edades clave.
El cerebro cambia constantemente en respuesta a nuevos conocimientos y experiencias, pero las investigaciones muestran que no se trata de un patrón uniforme desde el nacimiento hasta la muerte.
En cambio, estas son las cinco fases del cerebro:
1. Infancia
- El inicio de la vida.
- El cerebro aumenta rápidamente de tamaño.
- Hay una sobreabundancia de sinapsis (conexiones), pero estas se debilitan, lo que hace que el cerebro sea menos eficiente.
2. Adolescencia
- Abarca desde aproximadamente los 9 años hasta principios de los 30 (alrededor de los 32 años).
- Las conexiones cerebrales experimentan un período de eficiencia desmesurada y la red neuronal se vuelve más eficiente (el cambio más profundo entre fases).
- La función cerebral alcanza su máximo a principios de los treinta y hay mayor riesgo de que aparezcan trastornos de salud mental.
3. Edad adulta
- Dura aproximadamente tres décadas (a partir de principios de los 30 hasta los 66 años).
- Período de estabilidad para el cerebro. El cambio es más lento.
- Las mejoras en la eficiencia cerebral se revierten.
- Se alinea con una meseta de inteligencia y personalidad.
4. Envejecimiento precoz
- Comienza a los 66 años.
- Se producen cambios en los patrones de conexiones cerebrales, pero no es un declive abrupto.
- El cerebro se divide en regiones que trabajan de forma más independiente (como miembros de una banda iniciando proyectos en solitario), en lugar de coordinarse como un solo órgano.
- Edad en la que la demencia y la hipertensión arterial (que afectan la salud cerebral) comienzan a manifestarse.
5. Envejecimiento tardío
- Comienza a los 83 años y es la etapa final.
- Los cambios cerebrales son similares a los del envejecimiento precoz, pero aún más pronunciados.
- Hay menos datos debido a la dificultad para encontrar cerebros sanos para escanear en este grupo de edad.
Durante los 23 años que van de los 9 a los 32, el cerebro está en modo “obra constante”: rompe conexiones viejas, crea nuevas, prueba, se equivoca, vuelve a probar.
Es el período más plástico y también el más vulnerable a trastornos mentales como ansiedad, depresión, TDAH o incluso esquizofrenia.
La Dra. Alexa Mousley, autora principal, lo resume como: "El cerebro está literalmente reconfigurándose para la vida adulta, y ese proceso es mucho más largo de lo que creíamos".
“The brain rewires across the lifespan. It's always strengthening and weakening connections and it's not one steady pattern - there are fluctuations and phases of brain rewiring,” lead author of the research, Dr Alexa Mousley, tells the BBC.https://t.co/Vgg7nnvab7
— Pop Crave (@PopCrave) November 26, 2025