Ciencia y Salud

“Cambió su forma de ser. No le echaba ganas a la escuela y no quería comer”: cómo tratar los celos del hermano mayor con el nuevo bebé

La preparación previa y el acompañamiento puede hacer la diferencia para que un niño o una niña pequeña reciba y afronte la llegada de un nuevo hermano.

La llegada de Sofía era una gran ilusión para Vicky, la primera hija del matrimonio de Victoria y Alberto. Con apenas cinco años, recuerda Victoria, la pequeña anhelaba una hermana menor: “Ella quería tener una hermanita. Siempre me lo decía y cuando le dije que venía en camino, estaba muy contenta. (...) De hecho, le regalamos una muñeca y le dijimos que ‘Sofi se la había regalado’”.

Sin embargo, ese entusiasmo desvaneció con el nacimiento de Sofía y la actitud de Vicky cambió por completo; como si comenzara a sentir celos de la nueva bebita.

¿Por qué sienten celos por el “nuevo bebé”?

Por mucha preparación y aceptación que un pequeño o una pequeña tuviera hacia su futuro hermanito, es casi inevitable que llegue a sentir celos o enojo. Según explicó la psicóloga, Fernanda Cobos, a MILENIO, un comportamiento relativamente normal, debido a que su lugar en la familia —aquel del que recibe amor, seguridad y atención —está por cambiar radicalmente.

Esta sensación de desplazamiento puede estar más presente en los primeros meses de vida del bebé, debido a la cantidad de tiempo y cuidados que requiere. Más aún si al niño o a la niña se le prohíbe o restringe abruptamente cualquier interacción con su hermano o hermana, por ejemplo con frases como: “¡No lo cargues así!”, “No hagas ruido porque tu hermana está dormida” o “No te acerques de esa manera”.

“Evidentemente, los recién nacidos necesitan mucha más atención. Y, claro, los niños ven toda la atención que le prestan y que están todo el tiempo con él. (...) Entonces esas emociones vienen por el miedo a perder su lugar dentro de la familia”.
La llegada de un bebé puede generar en el hermano mayor una sensación de desplazamiento
La llegada de un bebé puede generar en el hermano mayor una sensación de desplazamiento | Magnific

Involucrar a los hijos: clave contra la envidia

No existe ninguna receta secreta para blindar al hermano o la hermana mayor de esas emociones que vienen, por default, con la llegada de un nuevo bebé. Más bien, señaló Fernanda, la clave está en incluirlo en ese proceso lo más que se pueda; “hacerlo sentir especial” partiendo de acciones tan simples, tales como proponer nombres o acompañarlos a escoger y comprar la ropa, la cuna o los juguetes.

“Así se le transmite el mensaje de que: ‘Aunque es un nuevo integrante, tú estás siendo parte de esas decisiones’ (...) Los papás tienen que asegurarle constantemente que su lugar no va a cambiar por la llegada de un hermano”.

Lo recomendable es que esta sensibilización empiece desde el embarazo e, incluso, desde el momento en que mamá y papá deciden tener un segundo/tercer bebé; explicándole, con un lenguaje adaptado a su edad, cómo será la nueva dinámica familiar y de qué manera él o ella entrarán en ésta.

Recomendación

Frases para preparar a tu hijo ante la llegada de un nuevo hermanito o hermanita

  • 1 Va a llegar un nuevo bebé .
  • 2 El bebé va a necesitar que lo cuidamos mucho .
  • 3 Siempre te vamos a amar .
  • 4 Tu lugar en la familia es único .
  • 5 No va a cambiar el amor que tenemos hacia ti .

Cuestionada por el miedo que algunas mamás y papás pudieran tener de dejar a la o el hermano convivir con el bebé, Fernanda Cobos dejó en claro que “sus acciones no siempre son con el afán de lastimarlo”, sino que “aún no miden sus reacciones” y, por ende, “son torpes en sus movimientos”.

Por ello, más que prohibir, la recomendación es guiarlos y estar siempre presentes cuando quiera interactuar con la pequeña o el pequeño.

“Si quiere cargarlo, decirle: ‘Mira, ven. Siéntate en la sala y lo pongo en tus piernas’, estando el adulto siempre junto a él o ella”.

Sin embargo, no basta con incluir al hermano o hermana mayor en la rutina, también se les debe destinar tiempo exclusivo de recreación (de entre 15 minutos a media hora) e incluso establecer hábitos y mantenerlos.

“Procurar todas las noches acostarlo, darle un beso y contarle un mini cuento. (...) Si ya sabe que todos los viernes después de la escuela papá se va con Fulanita al parque y yo me voy con Juanito al cine, entonces el siguiente fin de semana hacerlo al revés. O decir: ‘Vamos a esperar que tu hermano se duerma y después vemos un capítulo de tu serie o jugamos algo que te guste’”, ejemplificó.

En el caso de Victoria, narró a MILENIO, ella procuró tratar a sus hijas por igual: si una recibía un regalo, un abrazo o un consejo, la otra también lo haría. Sin embargo, considera que esa rivalidad no llegó a afectar su vínculo.

“A veces se llevaban bien, a veces no. (...) Discutían y se encontentaban, y se volvían a pelear y volvía a discutir. Pero se llevaban bien en general”.

ASG

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Alejandra Sigala
  • Alejandra Sigala
  • Egresada de la UNAM. Te explico las tendencias en redes sociales y los temas que despiertan tu curiosidad en el día a día. Escucho, amo y a veces escribo sobre K-Pop. Me encanta bailar y los gatos.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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