La aparición de arrugas, manchas o líneas de expresión puede provocar una sensación de temor, angustia o ansiedad. Una reacción relativamente normal y entendible, pues, según expuso la psicóloga Norma Alday Bravo, al final del día “la piel nos pone en evidencia de que los años pasan”.
Si bien no es exclusivo de un género ni edad, la especialista ha detectado que ese “miedo a la vejez” y “a que la piel se deteriore” se vuelve mucho más intenso a partir de los 30 años. Y esto deriva en uno de los principales errores que una persona puede cometer cuando su piel envejece: resistirse.
Aceptar el paso del tiempo: el primer paso
Socialmente la vejez se ha percibido como una etapa negativa debido a varias razones: desde ser “la antesala de la muerte” o el deterioro físico y cognitivo, hasta la invisibilización o discriminación que sufre esta población (conocida como edadismo).
Sin embargo, ser una o un adulto mayor va más allá de eso: es la aceptación de sí mismo; la integración emocional de la confianza; la vivencia del amor universal, y la convicción de un estilo e historia propia. Pero para poder concebirlo de esa manera, primero hay que aceptarlo.
“Que aceptes lo que pasa. Que aceptes lo real. (Que aceptes) lo que ahí está. Cuando yo acepto el paso del tiempo, yo puedo mirarlo como el proceso de mi historia. Y hoy puedo mirarme con sabiduría y más madurez, hoy le doy significado a las cosas de otra manera”, explicó en entrevista con MILENIO y en colaboración con Natura.
el dato...Los diferentes frentes de la vejez
María Guadalupe Zetina Lozano argumenta que el envejecimiento se define a partir de varias perspectivas: el envejecimiento biológico, el enfoque demográfico, el enfoque socioeconómico, el enfoque familiar y el enfoque psicológico.
Contrarrestar el rechazo
El cuerpo humano cambia conforme avanzan los años y, para algunas personas, el simple hecho de observarse en el espejo puede generar rechazo— ya sea por la piel flácida, el cabello cada vez más blanco o las arrugas del rostro— y una necesidad de querer cambiar ese reflejo.
Por supuesto, aplicar en el rostro esa crema anti-envejecimiento o masajes reafirmantes es válido, toda vez que se realice para contrarrestar ese rechazo o pensamiento negativo. Es decir: en lugar de utilizarlos para eliminar los signos de la edad, percibirlos como métodos para prevenir enfermedades, procurar la salud y, por qué no, consentirse. Lo que Norma refirió como un “envejecimiento positivo”.
La psicoterapeuta explicó que en el envejecimiento es un proceso en el que intervienen tres elementos: físico, emocional y mental.
Los ejercicios, las cremas o la buena alimentación abordan las dos primeras aristas. En tanto, recomendó abordar la tercera de éstas “con un pensamiento que contrarreste el negativo”; pensar “¿cuál sería lo positivo/ la versión positiva?” de aquello que está generando miedo, ansiedad o rechazo.
“Damos (al paciente) un pensamiento positivo que ancle y nos ayude a quitar el negativo”, especificó. “El negativo nos va a llevar al miedo. El miedo nos va a generar ansiedad y esta ansiedad nos va a generar cortisol, el cual altera la percepción. Todo lo vemos negro”.
El cuidado personal
“El amor propio se alimenta con el cuidado de los pensamientos”, explicó Norma. “Eso es algo instintivo”. Pero cuando se ha pasado la línea de los 60 años, ese auto cuidado debe realizarse con mucha más fuerza.
“Es real que veamos la vejez como una etapa final. ¿Pero qué puedo hacer?”.
La parte física, explica, se puede atender a través de reducir la ingesta de alcohol, adoptar una dieta mucho más saludable, beber suficiente agua, realizar ejercicio, acudir a los exámenes médicos necesarios con el cardiólogo, neurólogo y geriatra. “Cuando me dijeron que debía ir con el geriatra, lo sentí muy fuerte. Pero es lo real”, compartió a MILENIO.
Por otro lado, desde el lado emocional es crucial identificar y expresar las emociones que despiertan cuando vemos cómo la piel va perdiendo sus propiedades “de joven”. En tanto, el lado mental se puede atender analizando preguntas, tales como: ¿De qué me nutro? ¿Qué pienso? ¿Qué es lo que pienso?.
“Sabemos que la vejez es el final de la curva; que lo que se acerca es la muerte. Es real. Pero podemos darle otro sentido. Vamos a resignificar el paso del tiempo”, atajó.
ASG