Ciencia y Salud

“Mucha gente ya practica BDSM en una escala muy chiquita y no lo sabe”: Úrsula Sahagún, vocera de ‘JoyClub Latam’

De acuerdo con Úrsula, también conocida como 'Diablurs', el BDSM es una oportunidad para disfrutar el lado erótico de la sexualidad.

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El BDSM suele asociarse a prácticas que algunas personas podrían mirar con cierto repele e incluso temor, tales como el shibari (el arte de atar con cuerdas), acariciarse con floggers (un estilo de látigo recomendado para principiantes) o estimularse con cera o hielo.

Sin embargo, esta práctica abarca mucho más que estas ideas —las cuales tampoco son erróneas —. Tanto así que, quizá, algunas personas ya lo habrían hecho sin saberlo.

“A lo mejor mucha gente ya lo practicaba en una escala muy chiquita y no lo sabe”, dijo Úrsula Sahagún, vocera de JoyClub Latam, en entrevista con MILENIO.

¿Cuáles prácticas son del BDSM?

El término no tiene una traducción literal, sino que cada una de sus letras engloba una categoría distinta (misma que se conforma por otras prácticas). De ahí que “sadomasoquismo” no representa un sinónimo perse del BDMS.

La letra “B” es para bondage: palabra que en francés puede referir a “esclavitud” o “cautiverio” y por lo cual implica cualquier acto de sumisión. Las prácticas más conocidas son el shibari o kinbaku (amarre con cuerdas rojas u otro tipo de elemento) o el uso de esposas. También se puede inmovilizar con corbatas e incluso nuestras propias manos (por ejemplo, agarrando a la pareja de sus muñecas).

Cualquier tipo de inmovilización pertenece al mundo del BDSM
Cualquier tipo de inmovilización pertenece al mundo del BDSM | Magnific

La “D” responde a dominación y disciplina. El ejemplo más claro está en el constructo social que (en una relación heterosexual) señala al hombre como el dominante y la mujer quien recibe, no obstante, la diversidad también está en desafiar estas ideas impuestas.

Así pues … ¿Por qué no invertir estos papeles en dinámicas como juegos de roles que impliquen dar instrucciones, establecer reglas e incluso prohibiciones a la otra parte? Por ejemplo, no permitirle hablar sin permiso.

“Puedes permitirte acceder a niveles de consciencia que te permite disfrutar el dolor o, a veces, abandonarte y que alguien más sostenga tu cuerpo. Eso me remite a una energía incluso infantil, desde lo lúdico”, compartió Úrsula (también conocida como Diablurs en redes sociales. “Por ello es importante empezar a desarrollar habilidades de comunicación y de escucha”.

La “S” refiere al sadismo, o sea, el placer, la satisfacción o excitación que genera el acto de causar dolor o dominar sobre otra persona. Mientras que la “M”, para masoquismo, refiere al deseo de sentir dolor. 

Y aunque esta información provoque, en algunas personas, decir “yo no le entro a eso”, lo más probable es que ya han incorporado estas prácticas en su dinámica sexual.

“Ambos deseos existen en todos los seres humanos, pero muchas veces los tenemos acomodados en distintas partes de nuestra psique. (...) Pueden sonar súper incorrectas, pero, al final del día, creo que es mucho más sano tener un espacio para sublimarlo en lo sexual y en el juego, con confianza y límites”.
El dato...

Otras prácticas normalizadas que pertenecen al BDSM

  • 1 Jalar del cabello .
  • 2 Dar nalgadas o agarrar fuerte de la mandíbula .
  • 3 Hablar sucio .
  • 4 Juegos de rol .

​Beneficios del BDSM

En una realidad donde el coitocentrismo aún rige las dinámicas sexuales, el BDSM funge como una práctica que “desgenitaliza” los encuentros y permite a las parejas explorar su erotismo. “De pronto, ya lo sexual y lo erótico es el cómo te hablo; es estar amarrada; es abandonarte al deseo del otro”.

Pero al estar rodeada de tabúes (tanto así que aún es considerada una parafilia o incluso una perversión), Úrsula destacó la importancia de “cuestionar qué fue lo que se nos dijo que es normal y válido, y por qué todo lo que no entra en esta categoría automáticamente es entendido como algo a corregir”. Siendo éste un punto de partida importante para comenzar a explorar el mundo del BDSM, junto a otros factores:

  • El autoconocimiento: saber cómo funciona tu cuerpo más allá de lo que dicen los libros. Es decir, saber cuánto lubrica tu cuerpo o cuáles sensaciones disfrutas más.
  • Los límites: establecer las reglas de convivencia de la manera más clara posible.
  • Aftercare: las atenciones físicas y emocionales que recibe y da la pareja después de tener un encuentro sexual.
“EL BDSM es una apuesta muy linda para, desde la autonomía y los límites propios, poner el placer al centro; buscar formas de disfrutar nuestros cuerpos, independientemente de la práctica o narrativa que involucren, y salirnos de lo que se nos dijo que es normal”.

ASG

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Alejandra Sigala
  • Alejandra Sigala
  • Egresada de la UNAM. Te explico las tendencias en redes sociales y los temas que despiertan tu curiosidad en el día a día. Escucho, amo y a veces escribo sobre K-Pop. Me encanta bailar y los gatos.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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