Los murciélagos se habrían originado en Europa hace unos 65 millones de años y no en Norteamérica, África o Asia, como planteaban otras hipótesis.
Esta es una de las principales conclusiones de una investigación internacional publicada en la revista Nature, en la que participaron los científicos mexicanos Jorge Ortega Reyes y Edgar Guillermo Gutiérrez González, de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas (ENCB) del Instituto Politécnico Nacional (IPN).
El estudio reunió a 137 investigadores de 64 países como parte del consorcio internacional Bat1K, una iniciativa que busca obtener y estudiar los genomas de todas las especies de murciélagos del mundo.
¿Qué descubrieron los científicos?
Los resultados aportan nuevos elementos para reconstruir la historia evolutiva de estos mamíferos y modifican algunas de las explicaciones que durante años se habían planteado sobre su origen y diversificación, explicó el IPN.
Los murciélagos cumplen funciones importantes en los ecosistemas. Algunas especies participan en la polinización y dispersión de semillas, mientras que otras ayudan al control natural de insectos. Su resistencia a diversas enfermedades también ha despertado el interés de la comunidad científica por comprender los mecanismos biológicos y genéticos que poseen.
La participación mexicana estuvo a cargo de investigadores del Laboratorio de Bioconservación y Manejo de la ENCB. Jorge Ortega Reyes, doctor en Ecología y con posdoctorado en Biología Molecular, fue designado responsable técnico para México, Centroamérica y el Caribe dentro del proyecto internacional.
“El planeta lo dividieron en regiones y para la parte de México, Centroamérica y el Caribe, me nombraron responsable técnico; para nuestro país se recolectaron tejidos de los murciélagos endémicos y fueron secuenciados para sacar los genomas”, explicó Ortega Reyes.
El investigador ya desarrollaba un proyecto apoyado por la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (SECIHTI) para obtener el genoma de las 19 especies de murciélagos endémicos de México. Los datos obtenidos fueron incorporados posteriormente a la plataforma internacional Bat1K.
En este trabajo también participó Edgar Guillermo Gutiérrez González, quien realizó su doctorado en Ciencias Químico-Biológicas como parte del proyecto. Entre sus actividades estuvo la recolección de tejidos de murciélagos en Baja California, Sonora, Sinaloa y Coahuila.
Colaboración internacional
En un comunicado, el director general del IPN, Arturo Reyes Sandoval, señaló que los resultados tienen relevancia para campos como la biología evolutiva, la genómica comparada, la paleontología y la biogeografía, debido a que aportan nuevas respuestas sobre el origen y la evolución temprana de los murciélagos.
Para los investigadores politécnicos, formar parte del estudio también permitió incorporar información sobre especies mexicanas a un esfuerzo científico de alcance mundial y colaborar con especialistas de distintos países para comprender mejor la diversidad y evolución de uno de los grupos de mamíferos más singulares del planeta.
RARR