Ciencia y Salud

¿Qué hacer si mi hijo presenció un acto de autolesión en su escuela? Psicóloga explica

La psicóloga infantil, Bertha Elizabeth Mora, explicó por qué las niñas y los niños que fueron testigos de una autolesión son propensos a replicarla.

Aunque el ideal es que la escuela sea un espacio seguro para los niños y las niñas, también puede convertirse en escenario de episodios desafortunados, fuertes o sensibles, tales como el bullying o cutting (es decir, la autolesión).

En esos casos, lo lógico sería atender al pequeño o a la pequeña víctima o perpetradora de los hechos. Sin embargo, pocos papás y mamás saben que su intervención también es necesaria cuando su hijo o hija “sólo vio” o “sólo escuchó lo que pasó”.

“Es importante que los padres sepan que su niño o niña presenció un caso de autolesión. Pero no es quedarse sólo con el ‘¡Ah! Tú me lo platicaste y yo me quedo con la información’”, explicó la psicóloga infantil, Bertha Elizabeth Mora Chabert.

¿Qué es el cutting?

El cutting (“corte” por su traducción del inglés) consiste en hacerse heridas superficiales en el cuerpo que pueden volverse cada vez más profundas o grandes. No siempre con una intención suicida.

Según explicó María Santos Becerril, académica de la Facultad de Psicología de la UNAM, quienes lo practican suelen escoger los brazos, codos, las rodillas, el pecho o el vientre por su facilidad para ocultar las cicatrices (ya sea por vergüenza o miedo a ser descubiertos).

Y aunque es percibido como un escenario que pudiera ocurrir sólo en la adolescencia, la realidad es que el cutting también puede empezar a surgir en primaria, sin necesariamente efectuarse con cutter o tijeras.

“Niños de cuarto año empiezan a autolesionarse con el famoso cutting o se cortan con las mismas uñitas que traen filosas; con la navajita; con la pluma, o un herramienta que trajeron de casa”, detalló Mora Chabert a MILENIO.
Las tijeras y el cutter no son las únicas herramientas con las que los niños pueden empezar a hacer cutting
Las tijeras y el cutter no son las únicas herramientas con las que los niños pueden empezar a hacer cutting | Magnific

¿Cómo explicar a mi hijo lo que ocurrió?

Antes de abordar el tema de cutting, es necesario recordar dos puntos clave cuando se habla de salud mental con los hijos o hijas: evocar las emociones básicas y adecuar nuestro lenguaje a su entendimiento.

Con estos puntos en mente, la especialista recomienda abrir la conversación con preguntas que permitan saber cómo está interpretando la situación y cómo percibe el acto perse de autolesionarse. Por ejemplo: “¿Por qué crees que tu compañerita/ compañerito lo hizo?”, “¿Por qué crees que lo está haciendo?”, “¿Cómo te sientes al saber que se está lastimando?, e incluso “¿Cómo te sentirías si tú te lastimas?” o “¿Habría alguna razón para lastimarte?”.

Más que conocer detalles de la situación, el objetivo de estos cuestionamientos es tener claro qué significa el cutting para el niño o la niña. Esto, explicó Elizabeth Mora, ya que cada corte suele ser un intento de la persona por enmascarar un dolor emocional mucho más profundo.

“La forma de ocultar estas situaciones es sintiendo dolor físico”.
Saber lo que interpreta el niño o la niña del 'cutting' permitirá una intervención más adecuada | Magnific
Saber lo que interpreta el niño o la niña del 'cutting' permitirá una intervención más adecuada | Magnific

Incluso, existe otra razón por la que un infante comienza a autolesionarse; y la cual, de hecho, puede ser consecuencia de no actuar a tiempo cuando el hijo o la hija fue testigo de cutting: la imitación.

Un niño o niña lo puede imitar sin saber por qué el compañero realmente lo está haciendo, pero muchas veces el grupo social presiona para que lo hagan. Por ejemplo, con las famosas ‘cadenas’ en donde, por pertenecer al grupo y sin tener un trastorno emocional, hacen las conductas de aquellos y aquellas que sí los tienen.
(...) Por eso hay que hablar de estos con un lenguaje apropiado y hacerlo reflexionar de lo que significa cortarse y cómo esas lesiones pueden lastimar su salud o la de alguien más”.

Sin embargo, la intervención parental no termina ahí. Lo siguiente es dar aviso a las autoridades del colegio, club deportivo o espacio donde su hijo o hija presenció los casos de autolesión, pues lo más probable es que la mamá o el papá de aquel pequeño desconozca que su hijo comete esos actos. Por lo que ponerlos en alerta puede hacer la diferencia.

“Todos los chicos que yo he atendido con cutting, los padres desconocían que se hacían cutting y se fueron a enterar porque el amiguito o la amiguita lo dijo a sus padres y éstos fueron a la dirección e hicieron mención de lo que estaba haciendo”, compartió la especialista.

Por supuesto, una vez que las autoridades actúen al respecto —citando a la mamá, papá o tutor del pequeño que se autolesiona—, están obligadas a guardar el anonimato del niño o la niña que dio aviso.

ASG


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Alejandra Sigala
  • Alejandra Sigala
  • Egresada de la UNAM. Te explico las tendencias en redes sociales y los temas que despiertan tu curiosidad en el día a día. Escucho, amo y a veces escribo sobre K-Pop. Me encanta bailar y los gatos.
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