La Universidad Autónoma de Coahuila (UAdeC), Unidad Laguna, de la mano con el programa de Asesoría Psicológica, lleva a cabo el taller “Neurodivergencia: Estrategias Universitarias”, dirigido a docentes y personal administrativo, iniciando por la Escuela de Sistemas, a fin de generar un ambiente más inclusivo en las aulas.
Etzane Méndez Navarrete, responsable del programa de Asesoría Psicológica de la institución, comenta que este taller se generó gracias a una reunión con el coordinador de Unidad Laguna, Omar Rojas Zapata, en la que directores mostraron inquietud sobre el proceso de enseñanza, sobre todo en el tema de la neurodivergencia, del cual expresaron no saber mucho al respecto.
“Normalmente en esta etapa, los alumnos que ya llegan con este diagnóstico normalmente son comentado por los padres, pero también hay algunos con diagnóstico tardío. Debido a esta inconstancia fue que nos dimos a la tarea de crear una capacitación, un taller en donde empezáramos a informar”, declara.
Indica que se decidió por empezar con los docentes debido a que tienen la responsabilidad de brindar el conocimiento, de modo que se lleve hacia el personal administrativo y, eventualmente, a los alumnos, tanto neurodivergentes como neurotípicos, donde se pueda brindar información de manera sensible.
Etzané señala que entre los trastornos más comunes se encuentran los siguientes:
- Trastorno del Espectro Autista (TEA).
- Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH).
- Dislexia.
- Discalculia.
- Altas capacidades (AACC).
“La neurodivergencia, como término general, nos describe las diferencias en el funcionamiento del cerebro de las personas. Estos cerebros procesan la información de manera distinta a lo que le llamamos la persona neurotípica, quien tiene un proceso de pensamiento más normalizado. Y estas condiciones forman parte de origen del desarrollo de la persona, no desaparecen. No es una enfermedad, solo el cerebro funciona distinto”.
¿Qué se espera con esta capacitación?
Con estas capacitaciones se busca crear una cultura para apoyar a los jóvenes, no sólo como docentes, sino también como familiares, pues se empiezan a relacionar rasgos con familiares cercanos y, de ese modo, se ayuda a quitar el juicio, algo muy importante para crecer.
Menciona que este taller buscó ser uno que se diera desde un lugar auténtico, humano y sobre todo profesional, para aprender a incluir chicos que pueden no tener el diagnóstico, pero cuentan rasgos. De ese modo, se brinda un ambiente inclusivo para toda la comunidad educativa.
“Estamos viendo algunas estrategias muy puntuales sobre la parte emocional, incluso que deban saber cosas básicas, para que puedan trabajar con los alumnos que puedan algún diagnóstico, invitarlos a que se hagan un estudio al respecto y entender que tienen habilidades excepcionales de creatividad. Es un reto que nos estamos dando la importancia para poder enfrentar y empezar a diseñar entornos para mentes neurodivergentes”.