El regreso a clases puede ser un tiempo complicado para los estudiantes, no solo por volver a la rutina, sino por las expectativas que esto puede generar, dando a los alumnos momentos de ansiedad e incluso desmotivación, especialmente en universitarios, por ello es necesario que haya una preparación para este momento, a modo de hacerlo más ameno.
El Tecnológico de Monterrey comparte que con pequeños cambios a la mentalidad y algunas acciones un mejor arranque de actividades es posible. Al comprender cómo se llevará el ritmo de trabajo, es necesario integrar también el tiempo de recreación, para realizar actividad física y de conexión con las personas importantes para el alumno. Por ello, brinda algunos consejos para regresar con actitud a la escuela.
Todo a su ritmo
Es normal que no sea posible llevar el ritmo a la perfección regresando de vacaciones, por lo que es importante ir poco a poco retomando esta actividad, pues en el caso de querer forzarse a recuperar la intensidad académica solo causará frustración, por lo que es necesario que tener una etapa de adaptación gradual.
¿Por qué estudias lo que estudias?
Tomar una pausa para recordar el motivo por el que se cursa la carrera es crucial para mantener el enfoque y arrancar con energía y convicción. Reflexionar sobre ello ayuda también a priorizar y tomar decisiones con mayor claridad. También con esta actividad se pueden hacer tableros de visión para seguir adelante.
Ordena tu espacio
Contar con un entorno limpio y ordenado ayuda a la concentración y la reducción de estrés. Por ello es necesario que se dedique un momento a limpiar, reorganizar o redecorar el espacio de estudio. Otro aspecto que puede ayudar es añadir elementos que inspiren, tranquilicen o gusten para motivarse al estudiar o hacer tarea.
Prohibidas las comparaciones
Es tentador para muchos estudiantes al convivir con sus compañeros el ver cómo el otro lleva la rutina a comparación de sí mismos, sin embargo, no todos tienen la misma personalidad ni vienen de entornos parecidos. Por eso es importante la no comparación, pues esto solo alimenta la ansiedad y desvía de los objetivos propios.
Desconectar para conectar
No es necesario que los jóvenes estén productivos todo el tiempo apenas inicie el ciclo. También es esencial que se programen momentos de desconexión, descanso, socialización y ocio. Cosas como ver una serie, caminar, escuchar música o tener un hobby son vitales para mejorar la concentración al estudiar, pues es un equilibrio que beneficia lo académico y lo mental.