La educación científica y tecnológica es importante para el presente y futuro de la sociedad, por lo que incentivar a adolescentes y jóvenes a conocer más sobre estas ramas y que se animen a hacer carrera en ellas es importante para crecer como comunidad.
Adrián Ulises Velázquez Padilla, docente de Robótica y Tecnología en el Colegio Inglés de Torreón y mentor de equipos de robótica educativa (FIRST), comenta que la ciencia y la tecnología ya no son clases que se consideren “extras”, sino que cada vez es más común que sean habilidades base para la vida y el trabajo, por lo que formar en ciencia, para él, formar pensamiento crítico, capacidad de resolver problemas, trabajo en equipo y ética.
“A nivel regional es clave para que el talento no tenga que irse para encontrar oportunidades: si desarrollamos educación científica sólida, podemos generar innovación local, proyectos con impacto y alianzas con industria y universidades. Y a nivel nacional, es una estrategia directa para mejorar competitividad, productividad y ciudadanía informada: un país que entiende ciencia decide mejor”, declara.
¿Cómo es el panorama en La Laguna?
Considera que en La Laguna se está viendo mucho talento y curiosidad con respecto a la educación científica, sin embargo, también observa una brecha importante en acceso, pues no todas las escuelas cuentan con laboratorios, materiales, conectividad o tiempo efectivo para proyectos, además de que en muchos espacios solo se enseña de manera teórica, por lo que el interés baja.
“Lo positivo es que hay un crecimiento claro: cada vez más escuelas y familias valoran la ciencia, tecnología, ingeniería, arte y matemáticas (STEAM), y se han abierto espacios como ferias, concursos y clubes. El reto sigue siendo hacerlo sistemático, no eventual para que este conocimiento no dependa solo de un evento al año, sino de una cultura escolar constante”.
Consejos
Adrián Ulises considera importante enseñar a través de la experimentación y darle una aplicación que sea interesante para los adolescentes, de modo que la motivación se dispare. Por ello, brinda estas recomendaciones para enseñar sobre ciencia tecnología:
- Hacer la ciencia “tocable”: es decir, menos memorización y más experimentos, prototipos y retos.
- Aprendizaje basado en proyectos: plantear problemas reales del entorno y convertirlos en investigaciones o soluciones.
- Evaluar proceso, no solo resultado: calificar bitácora, hipótesis, pruebas, iteración, trabajo en equipo y comunicación. Eso desarrolla mentalidad científica.
- Crear espacios seguros para equivocarse: en adolescentes, el miedo al error mata la participación. Si el error se trata como parte del método, se libera el aprendizaje.
- Conectar con el futuro: mostrarles para qué sirve: carreras, becas, concursos, emprendimiento. Cuando ven una ruta, se comprometen.
- Red de apoyo docente: nadie tiene que hacerlo solo. Compartir materiales, planes, rúbricas y buenas prácticas entre maestros acelera muchísimo el avance.
Velázquez Padilla concluye que la ciencia no debería ser un privilegio, pues si se busca un verdadero desarrollo, se necesita garantizar que cualquier estudiante tenga acceso a experiencias científicas de calidad. “Cuando un joven logra construir, programar, medir, presentar y defender una idea, no solo aprende contenido, sino que gana confianza y se da cuenta de que puede transformar su realidad. Esa es la base del impacto educativo”.