El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu estimó el martes que la muerte de Alí Larijani da a los iraníes una "oportunidad de tomar las riendas de su destino en sus manos".
Horas antes el ejército israelí afirmó haber matado al jefe del Consejo Superior de Seguridad, y al general Gholamreza Soleimani, comandante de la milicia islamista de voluntarios Basij, sin embargo, Irán no lo confirmó.
Además, el presidente Donald Trump consideró "algo bueno" la dimisión de un alto funcionario estadunidense de contraterrorismo en protesta por la guerra en Irán, porque era alguien "muy débil en materia de seguridad".
Joseph Kent, director del Centro Nacional de Contraterrorismo de Estados Unidos (NCTC), presentó su renuncia el martes alegando que "no puede, en conciencia, apoyar la guerra en curso en Irán".