En derechos de paternidad, “México está en pañales”

Expertos señalan que la sociedad evoluciona y las compañías tendrán que cambiar “por la buena o a trancazos”.
Calidad de vida en el trabajo
(Especial)

Ciudad de México

Las iniciativas sobre Responsabilidad Social Empresarial (RSE) como el permiso de paternidad aumentan día con día, pero “en México estamos en pañales en términos de derechos de los padres. Noruega, por ejemplo, concede 14 semanas; Islandia tres meses, Eslovenia casi 70 días”, destacó Jesús Martínez Rojas, director general de McBride.

La legislación nacional contempla cinco días para el varón cuando tiene un hijo, mientras que las naciones de Europa “son mucho más productivas, de modo que hay algo que no estamos haciendo bien”, abundó el directivo de la firma consultora.

Al respecto, Guenaëlle Gerard, directora general de la agencia ResponSable, dijo que “la equidad laboral suena muy bonito y está muy bien que las mujeres busquen las mismas oportunidades de desarrollo, de puesto y sueldo, pero esa igualdad también hay que llevarla a casa”.

Cambio cultural

Martínez Rojas destacó que “las familias son muy distintas a las que existían hace 40 años. Obviamente, el rol que debe tener el hombre en una sociedad diferente a la de hace cuatro décadas implica que debe involucrarse más en el hogar y tener mayor responsabilidad en la educación de los hijos”.

Desde el punto de vista de Gerard, “falta mucho para la apertura de nuevas oportunidades de los varones en el hogar. La ley da ahora un poco de tiempo, pero la responsabilidad social significa ir más allá de la ley cuando se considere necesario”.

Respecto a las diferencias con los países europeos, la directiva destacó que la ley es esencial “porque después del nacimiento se definen roles y esos cinco días son trascendentes”.

Sin embargo, agregó, “creo que es más importante que haya flexibilidad para que papás y mamás puedan salir más temprano o tener homeoffice (oficina en casa), pues el niño estará 18 años a su lado; cinco días es muy poco”.

Martínez Rojas opinó que el lapso legal es crítico, pues cuando nace un niño “las dinámicas cambian mucho y es un momento muy estresante. Las mamás necesitan ayuda, y no todas la tienen, menos ahora que las familias son más nucleares: ya no está el abuelo o la tía”.

Respecto a la flexibilidad de las empresas, el especialista dijo que “es en parte una cuestión de cultura laboral. La sociedad está evolucionando y las compañías se verán obligadas a cambiar sus esquemas, ya sea por la buena o a trancazos”. Además, los varones deben también adecuarse debido a que “cada vez hay más mujeres en el trabajo pues lo hacen muy bien, y los varones tendrán que adaptarse. Ellas se titulan más y en muchos casos hasta generan mayores ingresos, así que los esposos deben aprender a ayudarlas”, señaló.

Por conveniencia

El directivo asegura que “todas las empresas, incluso las pequeñas, están cada vez más preocupadas por que haya un balance entre la vida laboral y la personal. Les interesa porque ven que los empleados tienen una productividad más alta, son más estables y causan menos conflictos”.

Gerard coincidió en que “para tener gente más productiva hay que saber dejarla ir, ya sea de vacaciones, con licencia o con horarios flexibles. Para las empresas es una oportunidad de acercarse de una forma más humana a los colaboradores y sus familias”. Agregó que esas iniciativas fomentan “un mayor sentido de pertenencia, que implica una menor rotación de personal, mejor atención a los clientes, que la gente esté más feliz y trabaje mejor en equipo. Suena muy idealista, a lo mejor no resulta tan bonito; sin embargo, todos reconocerán que con esas medidas los empleados regresan con mayor motivación al trabajo”.

Ricardo Zamora, gerente de Comunicación en Google México, explicó que esa empresa ha tenido buenos resultados ofreciendo prestaciones superiores a las de la ley, ya que concede “tiempo libre pagado para fortalecer el vínculo con sus nuevos googlets (término con el que se refieren a los hijos de sus empleados). Los padres reciben hasta cuatro semanas de vacaciones pagadas al ciento por ciento de su salario”. Esa medida ha logrado que “los empleados tengan un desarrollo profesional y personal adecuado. Creemos que de esta manera damos espacio a la creatividad,  productividad y el desarrollo de grandes ideas”.

Marco Pérez, coordinador en México del Pacto Mundial, la iniciativa de responsabilidad social de la Organización de las Naciones Unidas, destacó que “las empresas deben cambiarse el chip y, más allá de instalar sala de lactancia o de las facilidades como el permiso paternal, hay que ofrecer libertades para hacer más homeoffice. Hablamos de un cambio cultural enorme. Tenemos una campaña con la ONU Mujeres que se conoce como He for She (él por ella): impulsamos el empoderamiento de la mujer a través de las prácticas del varón.

“Si empezamos con cuotas de género pero la mujer debe cumplir todas sus horas laborales a pesar de tener un recién nacido, no va a funcionar. La equidad debe ser un proceso gradual. No se trata únicamente de contratar mujeres, sino de brindar oportunidades, delegar responsabilidades y cambiar la percepción de nosotros como varones en esta diferencia de roles”, concluyó Marco Pérez.


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