Mercados en perspectiva

El odio de Trump a México

Escribo con gran frustración este artículo porque pensé que Donald Trump sería solo un discurso demagógico y populista, pero alejado de la realidad y del mundo global en el que vivimos; hoy veo que su falta de ética y visión generan un enorme daño a nuestro país, por lo que cumplirá, en la medida que pueda, sus promesas de campaña. Sin embargo, estoy seguro que se equivoca y que actualmente el mayor perjuicio se lo hace a México, pero a mediano y largo plazo el detrimento lo sufrirán sus propias marcas, sus armadoras. ¿Cómo General Motors y Ford venderán y serán competitivos con costos de mano de obra, cuatro o cinco veces mayores? Eso así será, pero en el inter el deterioro y el golpe se lo lleva México. ¿Hasta dónde llevará este tema, dicho personaje? No lo sé, por lo pronto ya le pegó al tipo de cambio y lo manda cerca de 21 pesos; este daño es el más doloroso —es a la inversión extranjera directa—, afecta a la inversión que llega para quedarse, a generar empleos directos e indirectos. De verdad que es lamentable, yo insisto, y con esto cambio de tema: México no es su enemigo, no somos su rival; somos la economía 14 vs la numero 1, por lo que México debería de verlo como su socio, su aliado. Con nosotros podría vencer y hacerle frente a las economías 2, 3 y 4; ojalá y esto nos haga despertar y nos provoque más alianzas con chinos, japoneses y alemanes.

Pues así debuta este 2017, pero que sirva de consuelo que 2016 arrancaba peor: con una crisis profunda en las bolsas y en los precios del petróleo que se prolongó hasta febrero, los temores de una recesión en China y Estados Unidos nos sumieron en una tremenda volatilidad; y una crisis de Petróleos Mexicanos que la llevó a perder un grado en su calificación, y que puso en serias dudas la reforma energética. Tanto China como EU crecerán en 2017, y el petróleo parece estabilizarse 150 por ciento más caro de los niveles en los que estuvo el año pasado.

Del gasolinazo poco tengo que decir, no me sorprende; ante las vulnerables finanzas públicas y la pésima estructura fiscal del país, no hay para donde hacerse. La gasolina es un impuesto generalizado, ante la ausencia del impuesto al valor agregado en medicinas y alimentos.

Como reflexión final, comento: cuando la gasolina se subsidiaba, la crítica era severa porque subsidiaban un producto para quienes tenían auto; ahora la crítica es que esos mismos, debemos pagar más. Se rumora del aumento en otros impuestos y servicios: predial, luz, agua, etcétera; no me extrañaría, ya que la recaudación a nivel estatal es pésima, y la urgencia de un mayor tributo, ante la ausencia de una estructura fiscal justa, ¡es imperativa!

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