Articulista Invitado

México y Líbano apuntan a lo más alto en sus relaciones

Este año se cumple el 70 aniversario del establecimiento de las relaciones diplomáticas entre ambas naciones.

México y Líbano cumplen este año el 70 aniversario del establecimiento de sus relaciones diplomáticas. Nuestra relación es madura y totalmente vibrante, nutrida de un constante diálogo político, crecientes comercio y flujos de inversiones, así como por el deseo de cooperar en una amplia gama de áreas de desarrollo. Juntos hemos sido testigos de siete décadas de amistad y solidaridad, de cooperación y de confianza mutua.

Estoy muy contento de estar en la República de Líbano en una visita oficial y agradecido por la distinguida hospitalidad de la gente de este país. Visito esta hermosa tierra con la mente puesta en el hecho de que México es el hogar de cerca de medio millón de personas de origen libanés, una importante fuerza en nuestra economía, en nuestra sociedad y en nuestra cultura. No hay duda de que actualmente esta diáspora es el puente más visible y dinámico entre México y Líbano y que seguirá siendo un activo esencial para nuestro desarrollo común en el futuro.

En febrero pasado, México tuvo el honor de recibir al ministro de Relaciones Exteriores y de Emigrantes de Líbano, el señor GebranBassil. En esa ocasión, el ministro Bassil y yo hablamos de importantes temas bilaterales y regionales, y firmamos acuerdos para promover un conocimiento más profundo de nuestras respectivas sociedades y cultura. También concordamos sobre varios programas que acercarán a nuestras respectivas academias diplomáticas y que al mismo tiempo nos permitirán compartir mejores prácticas en relación con la protección de nuestros connacionales residentes en el extranjero.

Con esta visita damos seguimiento a estas iniciativas y añadimos otras para fortalecer nuestra cooperación, facilitar nuestras relaciones comerciales y de inversión, convertir a nuestros mercados en puntos de entrada para Medio Oriente y América Latina y el Caribe, y promover contactos parlamentarios más frecuentes. Tuve la oportunidad de expresarle al primer ministro de Líbano, su excelencia TammamSalam, un saludo personal por parte del presidente Enrique Peña Nieto y sus mejores deseos de paz y prosperidad para el pueblo y el gobierno de Líbano.

México y Líbano han disfrutado de relaciones amistosas por un largo tiempo y las dos naciones se han beneficiado de esto de manera importante. Sin embargo, nuestro nivel de desarrollo y la modernización de nuestras economías nos ofrecen potencial y posibilidades que debemos ser capaces de ampliar. Un frecuente diálogo político de alto nivel es un recurso para ambos países que nos permitirá identificar nuevas áreas de colaboración y abordar exitosamente los nuevos retos que podríamos enfrentar.

Nuestros respectivos sectores privados buscan incrementar su participación en número importante de atractivos sectores en los mercados de cada uno de nuestros países incluyendo el agrícola, de telecomunicaciones, energía e industria farmacéutica.

Para encabezar proyectos específicos en estos y otros campos se realizó en Beirut el Foro Mexicano-Libanés de Negocios, con la participación activa de emprendedores mexicanos y mexicano-libaneses, que son clave para el desarrollo de ambas naciones.

México está consciente del vívido escenario cultural en Líbano. Varias figuras libanesas, que viven dentro y fuera del país, han llamado la atención del mundo en muchos campos. Este es el caso, por ejemplo, de escritores como HodaBarakat, EliasKhoury y Lena Merhej; los diseñadores NicolasJebran y ElieSaab; los arquitectos Nabil Gholam y HashimSarkis; artistas como Juliana Seraphim, SalibaDouaihy, o el pintor armenio-libanés, Paul Guiragossian.

Este florecimiento cultural es también evidente en México. Estamos decididos a traer más de la cultura mexicana a Líbano y promover eventos culturales que expongan nuestra historia, tradiciones e innovación artística actual.

Nos inspiramos en la frase del ministro Bassil: "nuestra frontera es el mundo", eslogan de la Conferencia Energética de la Diáspora Libanesa, un evento que refuerza los lazos entre los residentes y emigrantes libaneses en el mundo. Los mexicanos de ascendencia libanesa, y de hecho los mexicanos en general, creen que las fronteras no representan un límite para la creatividad y hermandad.

Las relaciones entre México y Líbano ofrecen un vívido ejemplo de amistad, trabajo, valores comunes y construcción de confianza en el futuro. Nuestros primeros 70 años de historia común nos han enseñado eso. Dotados de dicho legado, los dos países aspirarán a más en esta relación tan preciada.

*Secretario de Relaciones Exteriores