Antes de que jóvenes de distintas partes de América Latina se reunieran en plazas para competir por más “aura”, en internet una acción sencilla, repetible y absurda ya se había vuelto un fenómeno colectivo: el Harlem Shake.
La tendencia que conquistó YouTube en 2013 convirtió a personas comunes, oficinas, equipos deportivos e incluso instituciones en protagonistas de videos de apenas 30 segundos.
¿Qué fue el Harlem Shake?
Aunque compartió nombre con un baile callejero surgido en Harlem, Nueva York, en los años 80, el fenómeno viral no estaba relacionado directamente con esa expresión cultural. Tomó su nombre de Harlem Shake, canción de música electrónica del productor estadunidense Baauer, lanzada en 2012.
La estructura de los videos era prácticamente inamovible: durante los primeros 15 segundos, una persona —frecuentemente disfrazada, con casco o realizando movimientos extraños— bailaba mientras el resto permanecía inmóvil.
Entonces, llegaba el cambio de ritmo. La escena cortaba y, durante los siguientes 15 segundos, todos aparecían bailando de manera caótica, con disfraces, objetos raros y movimientos absurdos.
De YouTube al fenómeno mundial
El formato comenzó a expandirse a principios de 2013, después de que un grupo de jóvenes australianos publicara una versión inspirada en un video previo del comediante de YouTube Filthy Frank, personaje creado por George Miller.
La idea se replicó a una velocidad extraordinaria. Personas en oficinas, universidades, programas de televisión, equipos deportivos y distintos lugares del mundo comenzaron a grabar sus propias versiones.
Para febrero de aquel año, se estimaba que se publicaban miles de videos diarios del fenómeno. La canción de Baauer también se benefició de la tendencia y llegó al número uno del Billboard Hot 100 en Estados Unidos.
¿Qué tiene que ver con “farmear aura”?
Más de una década después, la expresión “farmear aura” recupera la misma lógica del Harlem Shake, aunque con otro lenguaje y en un escenario diferente.
El término “farmear” proviene del lenguaje de los videojuegos y se refiere a repetir acciones para acumular recursos o recompensas. En redes sociales, “farmear aura” se convirtió en una manera de hablar de acumular simbólicamente puntos de carisma, presencia o magnetismo.
La tendencia, especialmente popular entre integrantes de la Generación Z y la Generación Alfa, salió de internet para trasladarse también a espacios públicos. En países como México, Argentina, Perú, Brasil, Bolivia, Colombia y Venezuela, jóvenes han protagonizado las llamadas batallas de aura, en las que dos participantes se enfrentan mediante poses, caminatas, gestos y actitudes.
Ahí aparece el paralelismo con el Harlem Shake: ambos fenómenos dependen de formatos fáciles de copiar, reglas mínimas y participación colectiva. En ninguno de los dos casos se necesita una producción sofisticada: basta con entender el código y animarse a reproducirlo.
hc