Una noticia ha estremecido a la comunidad estadounidense tras darse a conocer un aparatoso accidente de globo aerostático que dejó a varias personas heridas, algunas de ellas de extrema gravedad, en las afueras de Nevada.
El incidente, ocurrido a las 7:00 de la mañana del pasado jueves, involucró a un total de 10 personas que habían abordado la aeronave operada por la empresa Vegas Balloon Rides. Debido a que el percance tuvo lugar en una zona desértica alejada de la mancha urbana y con nula conectividad, los equipos de emergencia enfrentaron serias dificultades para acudir al auxilio de inmediato.
El impacto del globo aerostático y el posterior incendio en el desierto
El viaje, que prometía ser una experiencia turística inolvidable para los tripulantes, se transformó en una pesadilla al momento de iniciar el descenso en el lecho seco del lago Stewart Valley, en la zona de Pahrump. Las investigaciones preliminares detallan la secuencia del siniestro.
Una fuerte e inesperada ráfaga de viento golpeó la aeronave durante el aterrizaje, provocando que el globo rebotara con violencia contra el suelo, se elevara nuevamente entre 6 y 10 metros, y finalmente causara que la canasta se volcara por completo de lado.
Tras el impacto, los pasajeros cayeron pesadamente unos sobre otros. En medio del caos, se golpeó accidentalmente el actuador del gas, lo que encendió el combustible de golpe y desató un incendio inmediato dentro y sobre la estructura de la canasta.
La ubicación del accidente complicó las labores de auxilio, obligando a las víctimas y al personal a actuar por cuenta propia para salvar sus vidas.
Al encontrarse en un área del condado de Nye sin cobertura celular para llamadas de voz, los tripulantes lograron alertar a las autoridades enviando un mensaje de texto a los servicios de emergencia.
Ante la demora de las ambulancias por la distancia, los propios pasajeros y el equipo de la empresa ayudaron a sofocar el fuego y tuvieron que trasladar a los lesionados en vehículos particulares hacia el Desert View Hospital.
Estado de las víctimas y testimonios de terror
La Oficina del Sheriff del Condado de Nye confirmó que las lesiones entre los pasajeros son de consideración. Un tripulante no identificado sufrió un traumatismo craneoencefálico severo y permanece internado en estado crítico.
Por su parte, Brant Kairit, un turista originario de Mississippi que viajaba con su familia, describió la escena como un escenario lleno de "humo, fuego y sangre por todas partes".
Su esposa, Elizabeth Kairit, sobrevivió al impacto pero resultó con fracturas en la nariz, el esternón, el cuello y la espalda, además de múltiples quemaduras; afortunadamente, los reportes médicos más recientes indican que ya ha podido ponerse de pie para dar algunos pasos.
El resto de los tripulantes presentaron quemaduras de segundo y tercer grado en distintas partes del cuerpo debido al contacto directo con las llamas del quemador.
Tanto la Administración Federal de Aviación (FAA) como la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) mantienen una investigación abierta para determinar las responsabilidades del piloto y esclarecer si existió negligencia al operar bajo dichas condiciones climáticas.