La doctora e influencer mexicana, Ilse Mandujano Cruz, anunció la repentina muerte de su esposo, en medio de una serie de publicaciones en sus redes sociales que rápidamente se llenaron de mensajes de apoyo por parte de sus seguidoras.
"Que en paz descanses amor mío. 12 febrero 1982 - 7 abril 2026. Siento el corazón lleno de cosas por decir, expresar, gritar. No caben en mi cuerpo tantos sentimientos", escribió.
Explicó que, tras su perdida, necesita "atravesar esta situación de manera privada", para poder intentar procesar sus emociones, sentimientos e ideas.
Ante la situación, la doctora reveló que estará posponiendo las consultas con sus paciente y no tiene idea de cuándo su agenda regresará a la normalidad.
"No tengo idea de cuándo me voy a sentir mejor, les agradezco su máxima empatía, gracias por verme como una persona, y no sólo como una doctora que todo lo tiene que poder. Genuinamente tampoco sé cómo voy a enfrentar todo. Ni si voy a tener las ganas de continuar existiendo. Ni tengo idea que sigue, que es la vida después de Néstor, en verdad no sé si lo quiero descubrir", agregó.
La doctora e influencer aseveró que su esposo Néstor le dio todo en su vida e incluso señaló que no hay palabras para revelar lo que él significó para ella.
"Por eso la ausencia se siente extrema. Nestor encontró una mujer sumamente rota, desconfiada, saturada, abrumada, lastimada, que tomó la decisión de rehacer su vida dando un salto de fe enorme; y el me pegó pedazo a pedazo y deje de ser una muñeca rota. Arregló todo lo que él no rompió".
"Me hizo descubrir una forma de ser querida que jamás nadie me dio, ni mis papás, ni mi familia ni ninguna otra persona. La vida, el destino, Dios, el universo como lo quieran llamar. Me arrebató al hombre que para mi era una súplica que había sido respondida", agregó.
Pese a su lamentable perdida, Ilse Mandujano Cruz señaló que de lo único que no se arrepiente es que disfrutó de ese amor al máximo.
"Yo sí tomé todas las fotos, yo si aproveché cada segundo mientras lo tuve, yo si le dije en vida todo lo que él significaba para mi. Y su último respiro fue mío. Les agradezco por último su paciencia con mi ausencia. Sé que estoy en una posición muy privilegiada donde puedo dejar de trabajar el tiempo que yo requiera para intentar definir que sigue para mí. A mis pacientes no suspendan sus tratamientos. Sigan con todo a la misma dosis. Si desean esperarme, espero tener la fortaleza para ser su doctora de nuevo", concluyó.
APC