La memoria audiovisual de la televisión pública mexicana sufrió un golpe que podría ser irreversible.
Tras más de dos meses bajo la toma de un grupo estudiantil, las instalaciones de Canal Once fueron recuperadas, revelando un escenario de caos y destrucción dentro de su videoteca, el acervo público más importante del país con 67 años de historia.
Cintas digitales fuera de sus empaques, discos esparcidos en los pasillos, material analógico roto y presuntamente pisoteado es parte del saldo inicial reportado por las autoridades de la emisora del Instituto Politécnico Nacional (IPN), quienes ya dejaron el caso en manos de la Fiscalía General de la República (FGR).
Renata Turrent, directora de Canal Once, confirmó que, una vez concluidas las diligencias de la FGR, cerca de 120 trabajadores ingresaron al inmueble para evaluar las condiciones del espacio. El diagnóstico, según sus propias palabras, es desolador.
“Ingresamos al Canal Once después de más de dos meses de toma por un grupo de estudiantes que demandan cuestiones ajenas a las atribuciones de esta emisora.
“Al entrar a la institución, nosotros hicimos de conocimiento de la FGR para que pudieran hacer una inspección general de las instalaciones, incluyendo la biblioteca, en donde desgraciadamente encontraron daños, presuntos daños, mucho desorden”, afirmó Turrent.
Este fue el mensaje:
La Videoteca del Canal Once contiene parte de la memoria audiovisual de la nación y nos pertenece a todos y todas.
— Renata Turrent (@rturrent) August 3, 2026
Le informamos al pueblo de México que, una vez que la FGR realizó las acciones correspondientes el día de ayer, ingresamos a la Videoteca y desgraciadamente… pic.twitter.com/Y2z4ruKGUA
Golpean el legado de Cristina Pacheco
La gravedad del asunto escala al revisar los títulos que sufrieron el impacto del desorden y el vandalismo.
Beatriz Sid, encargada de la videoteca y con 29 años de trayectoria en la institución, explicó que entre el material afectado se encuentran registros históricos de la periodista Cristina Pacheco, específicamente de su programa Aquí nos tocó vivir, un pilar de la crónica urbana en México.
Asimismo, se reportaron daños en los archivos de las transmisiones históricas de futbol americano, una de las firmas de identidad deportiva de la comunidad politécnica, así como de diversas producciones de la casa.
“Lo que vimos en el pasillo fueron algunas cintas que se tiraron, pero ya revisando cada pasillo hay un desastre total. Hay cintas tiradas, nuestras cintas digitales están en el suelo, no están en sus cajas; los discos de nuestro sistema análogo, que son todas nuestras cintas de Betacam, también están todas por todos lados”, lamentó Sid.
Cintas analógicas, pérdida irreparable
La mayor preocupación del personal técnico radica en el estado del material analógico.
Al ser los documentos más antiguos que resguarda la institución, la exposición al polvo, el maltrato físico y la falta de condiciones óptimas de almacenamiento durante estos dos meses amenazan con volverlos completamente ilegibles.
Debido a que todo el acervo se encontraba minuciosamente organizado por número de inventario y fue movido de su sitio original, el personal de la televisora iniciará un conteo exhaustivo y un diagnóstico técnico.
- Canal Once
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Este proceso buscará determinar con precisión cuáles materiales podrán ser restaurados y si existe algún faltante o robo de piezas.
Por su parte, la dirección de Canal Once aseguró que se redoblarán esfuerzos durante las próximas semanas en un intento por salvar la identidad y la memoria audiovisual que la televisora ha resguardado por casi siete décadas.
Cristina Pacheco: el archivo de la voz del México invisible
La agresión al material toca directamente el corazón de la crónica mexicana.
En el programa Aquí nos tocó vivir, Cristina Pacheco moldeó un periodismo humano, cotidiano y cercano a las clases populares durante más de cuatro décadas.
Desde los testimonios sobrevivientes del terremoto de 1985 hasta las voces de los últimos artesanos, organilleros y afiladores de la capital, el programa funcionó como una bitácora audiovisual de la resistencia social.
Cada emisión del programa iniciaba con la icónica cortina musical de la suite Peer Gynt de Edvard Grieg y la voz en off de Cristina Pacheco pronunciando la frase: "Escríbame, recuerde que su historia es mi historia".
Esta invitación generó un archivo físico de miles de cartas enviadas por los televidentes, el cual servía como guía para registrar los testimonios que hoy se encuentran bajo revisión técnica.
canal once'Aquí nos tocó vivir'
El programa 'Aquí nos tocó vivir' se transmitió de forma ininterrumpida durante 45 años (de 1978 a 2023), consolidándose como una de las producciones más longevas y estables en la historia de la televisión mundial.
Pacheco —galardonada con el Premio Nacional de Periodismo— convirtió los micrófonos de Canal Once en un testimonio vivo de la identidad, los oficios olvidados y la supervivencia de la capital del país.
- Canal Once
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Su archivo representa una pieza fundamental de la sociología y la historia contemporánea de México.
El hecho de que estas cintas estén hoy tiradas o rotas significa mutilar parte de la memoria colectiva que documentó la evolución del México de a pie.
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