El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, lanzó una dura advertencia sobre la política de seguridad de Washington al afirmar, junto al presidente Donald Trump, que el país está listo para enfrentar a los cárteles del narcotráfico.
“Nos vamos a la guerra contra los cárteles”, declaró Hegseth durante un mensaje acompañado por Trump.
Las declaraciones se producen en medio del endurecimiento del discurso de seguridad de la administración republicana y del fortalecimiento del aparato militar estadunidense.
Tanto Trump como Hegseth han insistido públicamente en que Estados Unidos tiene la capacidad de sostener cualquier conflicto armado y responder con rapidez ante amenazas consideradas prioritarias para la seguridad nacional.
De acuerdo con información difundida por el gobierno estadunidense, la administración ha presionado a contratistas militares para acelerar la producción de municiones y ampliar las capacidades industriales de defensa.
Hegseth afirmó recientemente ante legisladores que el gasto militar impulsado durante el mandato de Trump permitirá que los fabricantes de armamento dupliquen e incluso tripliquen su capacidad de producción.
En paralelo, el Pentágono aseguró que las fuerzas armadas estadounidenses cuentan con todos los recursos necesarios para ejecutar operaciones militares cuando así lo determine el presidente.
El portavoz principal del Departamento de Defensa, Sean Parnell, sostuvo que el ejército mantiene plena capacidad operativa.
“El ejército tiene todo lo que necesita para ejecutar operaciones en el momento y el lugar que elija el presidente”, afirmó Parnell en un comunicado.
El funcionario añadió que las fuerzas militares estadounidenses han realizado operaciones exitosas mientras mantienen un amplio arsenal estratégico.
“Hemos ejecutado múltiples operaciones exitosas con los comandos combatientes, al tiempo que garantizamos que el ejército de Estados Unidos posee un profundo arsenal de capacidades para proteger a nuestra gente y nuestros intereses”, expresó.
Las declaraciones de Hegseth y del Pentágono se dan en un contexto de creciente presión política en Estados Unidos para combatir a los grupos criminales transnacionales y reforzar las acciones contra el tráfico de drogas, especialmente fentanilo, en la frontera con México.
LG