La Organización Panamericana de la Salud (OPS) descartó que la Copa del Mundo provoque un rebrote epidemiológico que derive en sugerencias de suspensión del evento deportivo.
“La preocupación que tenemos es de fortalecer la capacidad de vigilancia. No hay razón, por ejemplo, para suspender la Copa del Mundo. No, no hay, de manera ninguna”, aseguró Jarbas Barbosa, director de la OPS, en entrevista con MILENIO.
Barbosa explicó que la evidencia internacional respalda dicha postura: “Cuando miramos las otras Copas del Mundo, Olimpíadas, eso por sí solo no ocasionó un incremento importante del número de casos.
“Las Copas del Mundo son importantes, sin duda, pero no es un evento único. Todos los días tenemos miles y miles de personas viajando”, añadió.
Emite recomendaciones a países sede y visitantes
El funcionario enfatizó que los países sede de los partidos de futbol, como es el caso de México, Canadá y Estados Unidos, deben de contar con vacunas y con un sistema de vigilancia epidemiológica capaz de detectar y contener cualquier caso que derive en un brote.
“Hay que tener una vigilancia muy activa para identificar un caso importado. Hay que tener una vacunación elevada y homogénea (...) y capacidad de hacer un bloqueo inmediato cuando se identifica un caso o un brote”, aseveró.
La recomendación también está dirigida a los turistas que disfrutarán de la Copa del Mundo.
“Los que van a viajar para México, Estados Unidos y Canadá, que no se han vacunado, deben vacunarse antes, de preferencia dos semanas antes de viajar, para que lleguen ya protegidos.
“Y los servicios de los países deben estar atentos para identificar rápidamente si hay un caso; identificar si es un grupo de turistas y revisar, vacunar, hacer el bloqueo para impedir que eso se transforme en un brote”, detalló.
Emergencia intensificó respuesta ante el brote
El 23 de febrero de 2026, la OPS declaró una emergencia regional por sarampión, lo que dio lugar a la activación del Equipo de Apoyo a la Gestión de Incidentes (IMST por sus siglas en inglés) del organismo y de los procedimientos de emergencia para la ampliación de la respuesta en la región, intensificando la vacunación, las campañas de respuesta a brotes y seguimiento de casos.
“Las coberturas de vacunación empezaron a disminuir en el año 2015. Durante la pandemia eso empeoró mucho porque estimamos que 23 o 24 por ciento de los niños y niñas dejaron de vacunarse porque los servicios estaban cerrados, porque las familias no sentían seguridad para ir a un centro de salud”, dijo.
No obstante, añadió, en los informes anuales publicados por la OMS y la UNICEF se evidencia que “las Américas es la región que más ha avanzado en la recuperación” vacunal desde hace tres años.
“Nosotros ya estamos en el mismo nivel que estábamos antes de la pandemia. Es la única región de las seis regiones del mundo. Pero no es suficiente porque para el sarampión, por ejemplo, que es muy contagioso, tenemos que lograr una cobertura de al menos 95 por ciento y de manera homogénea, entre barrios, entre ciudades, entre pueblos, entre estados, provincias, etc.
“Entonces estamos apoyando a los países con nuevas estrategias para que puedan identificar dónde están los no vacunados e implementar estrategias específicas para vacunar a estos grupos poblacionales.
“Tenemos ahora una gran oportunidad que va a ser la semana de vacunación en las Américas. Al final de abril yo voy a Canadá. Fui invitado por el gobierno de Canadá para hacer el lanzamiento ahí.
“Canadá perdió su certificado libre de sarampión. Estados Unidos y México van a ser evaluados en la reunión ordinaria, en el segundo semestre por el comité externo que hace la evaluación.
“Pero es un problema global. En Europa tuvimos a Reino Unido, España, países en Escandinavia, que perdieron su certificado porque el sarampión es muy contagioso. Entonces hay que tener una vigilancia muy activa para identificar un caso importado”, abundó tras subrayar que, incluso, en países con buenos promedios nacionales aún persisten comunidades con coberturas bajas, lo que facilita la transmisión del virus.
Barbosa destacó la importancia de la Semana de Vacunación en las Américas, “Tu decisión marca la diferencia. Inmunización para todo”, que se celebrará del 25 de abril al 2 de mayo, porque representa una oportunidad regional clave para cerrar las brechas de cobertura y recuperar a la población no vacunada.
El funcionario señaló que esta jornada representa una gran oportunidad para intensificar campañas, identificar rezagos y avanzar hacia coberturas homogéneas en todos los países.
La Semana de Vacunación en las Américas, indicó, contribuye a que los países concentren sus esfuerzos en poblaciones vulnerables, activen brigadas móviles con amplificación de horarios y transmitan campañas de información para contrarrestar la desconfianza hacia las vacunas.
También hizo énfasis en la importancia de la responsabilidad individual, al señalar que la protección colectiva depende de decisiones personales informadas.
En el reporte del 15 de abril de 2026, la OPS ubicó a México entre las naciones con “muy alta intensidad de transmisión, con casos notificados en casi todos los estados y brotes importantes en Jalisco, Chiapas, Ciudad de México y Sinaloa”, con 36 decesos confirmados.
“La información disponible sugiere que la transmisión ha persistido durante más de 12 meses, superando el plazo de eliminación del 1 de febrero de 2026”, por lo que la respuesta de la OPS ha sido proporcionar apoyo técnico y financiero para la vacunación de respuesta a brotes.
“Continúa el apoyo para la preparación de una campaña de seguimiento con vacuna SRP, dirigida a niños menores de cinco años con una dosis adicional. La coordinación con la Cruz Roja Internacional está en curso para apoyar dos iniciativas de prevención y control de infecciones (PCI)”.
Otros riesgos sanitarios asociados
La OPS advirtió que, más allá del sarampión, eventos masivos como la Copa del Mundo pueden propiciar brotes localizados de enfermedades gastrointestinales por consumo de alimentos contaminados, así como infecciones respiratorias por la concentración de personas en espacios cerrados.
También señaló la importancia de vigilar enfermedades estacionales como la influenza, y reforzar controles sanitarios en servicios turísticos, alojamiento y transporte.
“La observación que tenemos de otros eventos de la Copa del Mundo no nos dice que hay un incremento de enfermedades venéreas y VIH; pero sin duda, cuando hay un desplazamiento de tanta gente al mismo tiempo, para un mismo sitio, lo más común que puede pasar, y que pasa muchas veces, son brotes de enfermedades transmitidas por alimentos.
“Se debe tener cuidado con la influenza, porque muchos están en espacios apretados, muchos en una casa con 20 personas, entonces hay que tomar cuidado porque hay enfermedades respiratorias o transmitidas por alimentos que pueden producir brotes localizados, pero brotes que pueden ser importantes, y ahí la vigilancia de deben tener los países, estar más atentos que en temporadas normales”, aclaró.
La OPS emitirá y apoyará a los países con recomendaciones sobre los desafíos de contar con agua potable, contaminación de alimentos, y cuidado integral de los aficionados.
Son factores que aun cuando no generan epidemias, sí pueden traducirse en presiones adicionales para los sistemas de salud locales, especialmente en ciudades sede.
La OPS subrayó que el reto no está en la realización del torneo mundial, sino en las condiciones sanitarias previas de mantener altas coberturas de vacunación, vigilancia activa y respuesta rápida ante un escenario de alta movilidad internacional.
ksh