El presidente de la Junta de Coordinación Política y líder de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal, aseguró que la reforma electoral no será procesada en fast-track ni con “acelere legislativo”, pues el plazo para aprobar los cambios constitucionales y leyes secundarias en la materia vence hasta finales de mayo.
Luego de que la presidenta Claudia Sheinbaum declaró que probablemente enviará su proyecto al Palacio de San Lázaro para iniciar la discusión, el coordinador de la bancada guinda puntualizó:
“Aquí la vamos a recibir, vamos a procesarla, vamos a abrir el espacio para la discusión plural de todos los partidos, sin excepción y sin exclusión. Entonces, una vez que llegue, vamos a iniciar todo el proceso formal, sin actuar en fast-track, sin vía rápida, sin acelere legislativo, dándole el tiempo a la reflexión y a la discusión racional”.
Monreal sostuvo que no hay prisa para votar la reforma para su aplicación en las elecciones intermedias de 2027 y señaló que serán en comisiones donde se defina si se convoca a parlamento abierto con la participación de especialistas.
“No nos corre prisa, porque es una reforma muy importante y tenemos hasta tres meses antes de inicio del proceso (electoral); es decir, si en septiembre se inicia el proceso de 2027, se pueden realizar reformas constitucionales y legales tres meses antes. Nos queda pues hasta el último día del mes de mayo”, señaló.
Confió en que PVEM y PT acompañen la reforma en materia electoral, pero en caso de que no lo hagan, reafirmó que será solo un desacuerdo temporal que no implica ruptura de la alianza rumbo a los comicios de 2027 y 2030.
El legislador indicó que en la Cámara de Diputados habrá apertura a escuchar las propuestas de todos los grupos parlamentarios e incluso a modificar la iniciativa de la presidenta Sheinbaum.
“Aquí siempre habrá apertura para modificar, lo hemos hecho, recuerden la última de las reformas más difíciles, que fue la del agua, su iniciativa la modificamos como en 70 puntos, 70 artículos, y es nuestro trabajo. Lo que ella hace siempre es respetar la división de poderes y, una vez que llegue aquí, vamos a decidir aquí”.
Por separado, la presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Kenia López, subrayó que el Congreso tiene el deber ético de escuchar todas las voces y a todas las fuerzas políticas para construir una reforma electoral sin una visión monocromática del país.
“Una posición única, monocromática, unipartidista o ideológica no le beneficia a México (…). Así es que me parece que, por el bien de México, por el bien de las familias de este país, por el bien de la democracia, por el bien de la construcción de un mejor futuro, necesitamos que una reforma electoral pueda contener la posición de todos los partidos políticos. Hacerlo distinto me parece que sería un error histórico”, advirtió.
La legisladora del PAN insistió en la necesidad de discutir, como parte de la reforma electoral, los mecanismos para detener al crimen organizado e impedir el dinero del narcotráfico en las elecciones, así como garantizar que nadie sea amenazado con perder un programa social por emitir un voto libre.
LG