El secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, asistió al llamado a la Acción de Christchurch contra los discursos de odio convocado por Nueva Zelandia para eliminar el contenido en Internet que promueve actos de terrorismo y de extremismo violento, en consonancia con el derecho internacional y particularmente como medida de protección de derechos humanos.
En marco del 74° periodo de sesiones de la Asamblea General de Naciones Unidas General de Naciones Unidas, México se sumó a esta iniciativa ante la preocupación que existe por la propagación global, mediante Internet, de discursos de odio que exaltan diferencias entre individuos o grupos con base en la pertenencia étnica, nacional, racial, religiosa, de género u orientación sexual, entre otras.
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— Relaciones Exteriores (@SRE_mx) September 25, 2019
“Estos discursos justifican y alientan acciones de discriminación y, en ocasiones, llaman a la agresión física o a la violencia, como fueron los casos de los atentados en la mezquita de Christchurch y en el supermercado en El Paso, Texas”, aseguró.
Frente a ello, México considera que, en una era en que las nuevas tecnologías permiten una difusión rápida y masiva de la información, las obligaciones de los Estados de adoptar todas las medidas necesarias para prevenir, eliminar, prohibir y sancionar todos los actos y manifestaciones de discriminación e intolerancia, inclusive en el internet, cobran especial relevancia. Por ello, se debe rechazar la propaganda inspirada y nutrida por la discriminación e intolerancia.
La Cancillería refirió que para México resulta claro que los discursos de odio, ideologías extremistas o supremacistas y expresiones xenofóbicas inspiran, alientan o justifican actos violentos, que pueden conducir al “extremismo violento”, por lo que deben ser condenados y castigados de manera firme y sin condiciones.
Al tiempo de recordar lo ocurrido en El Paso, Texas, el pasado mes de agosto –en el que perdieron la vida personas estadunidenses y mexicanas– preocupa especialmente a México que ideologías extremas tales como el supremacismo blanco y otras formas de extremismo, mediante su discurso de odio, incrementen la ocurrencia de ataques violentos dirigidos contra personas por su origen étnico o religión.
Mediante diálogos constructivos con representantes de otros Estados, la delegación mexicana hizo patente que la cooperación internacional, con apego a dichas normas, de Estados, empresas y sociedad civil, es esencial para prevenir y combatir el discurso de odio que deriva en extremismo violento y que puede conducir al terrorismo.
jamj