Tras las recientes declaraciones del alcalde de Zapopan, Juan José Frangie, quien justificó los altos costos inmobiliarios bajo la premisa de que "lo bueno cuesta caro", la diputada Mariana Casillas arremetió contra la administración municipal y el Gobierno del Estado, denunciando una falta de voluntad política que castiga a la clase trabajadora.
La legisladora calificó la postura de Frangie como una muestra de la desconexión de Movimiento Ciudadano con la realidad de las familias jaliscienses, señalando que este discurso perpetúa la exclusión:
“Creo que lo que demuestra el alcalde, pero no solo él, sino también el gobernador, esté, con declaraciones que ha hecho al respecto, es este mostrar un profundo clasismo y desprecio por la gente que no tiene dinero, ¿no? Y también, a ver, abonan esta lógica del mercado donde es que no tenga dinero para pagar, pues si tendrá que ir a las periferias a buscar una vivienda para seguir reproduciendo pues estos ciclos de violencia y de explotación para la clase trabajadora”
Casillas subrayó que la falta de vivienda asequible no es un error de planeación, sino una falta de compromiso por parte del Gobierno de Jalisco para aplicar las leyes que ya existen:
“Al final, las legislaciones que nosotros podamos hacer en materia de vivienda por más buenas que sean si no tenemos al ejecutivo implementandolo, pues es una falta de voluntad política terrible”
Finalmente, Casillas lanzó una exigencia directa a los ayuntamientos, señalando que su labor principal debe ser frenar la especulación inmobiliaria y no fomentarla:
"Entonces, creo que la primera acción urgente que deberían hacer los ayuntamientos es por favor dejar de aceptar este tipo de torres inmobiliarias y la construcción de fraccionamientos que no cumplen con los requisitos de habitabilidad".
SRN