Indira Isabel García Pérez, magistrada del Tribunal de Disciplina Judicial (TDJ), hizo un llamado a no normalizar la desigualdad ni el silencio frente a la violencia, por lo que pidió no minimizar el acoso, no aceptar la discriminación y no cerrar los ojos ante la injusticia.
Aseveró que todavía persisten brechas salariales, exclusión y agresiones que afectan la vida de millones de mujeres, por lo que las instituciones públicas están obligadas a actuar con honestidad, valentía y sensibilidad.
Mujeres logran a través de exigencias
Durante su participación en el conversatorio “Huellas, camino y voz”, realizado en Puebla, García Pérez dejó claro que los avances alcanzados por las mujeres en el ejercicio de sus derechos no fueron concesiones, sino conquistas logradas a través de la exigencia, la participación y la lucha colectiva.
Ante asistentes del Poder Judicial de la Federación (PJF), especialistas e integrantes de la sociedad civil, la magistrada afirmó que en los tribunales “juzgar con perspectiva de género no es una moda ni un favor, sino una obligación constitucional y ética”, porque hacer justicia implica reconocer que no todas las personas llegan a los órganos jurisdiccionales en las mismas condiciones.
Por ello, subrayó la importancia de fortalecer una impartición de justicia con perspectiva de género, humana, sensible y comprometida con la realidad que viven las mujeres en México.
“El nombre de este encuentro lo dice todo: Huellas, camino y voz. Son tres palabras sencillas, pero cargadas de fuerza y que representan la vida de las mujeres en México: lo que hemos dejado marcado, el tramo que hemos andado y las voces que ya nadie puede apagar”, declaró.
Además, añadió que una justicia verdadera debe preguntarse siempre si existen abusos de poder, desigualdades estructurales o prejuicios que afecten la valoración de los hechos y la protección de los derechos.
Finalmente, mencionó que con acciones el TDJ refrenda su compromiso con la lucha por los derechos de las mujeres, con la consolidación de una cultura de igualdad sustantiva y con el fortalecimiento de una impartición de justicia que coloque la dignidad humana en el centro de sus decisiones.
LJ